Editorial

Vandalismo

Vandalismo

Más que un paro sorpresa se trató de una acción vandálica la interrupción del transporte patrocinado ayer de 6:00 a 10:00 de la mañana por la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción (Fenatrano), que dirige el empresario Juan Hubieres. Eso de hombres armados golpear y bajar a la fuerza a pasajeros y de bloquear el tránsito, como ocurrió en diferentes puntos de la ciudad, no tiene otro calificativo.

El deplorable incidente, por el cual deberían responder sus protagonistas, ratifica tanto la inseguridad y el desorden en el transporte de pasajeros, como la incapacidad de las autoridades para garantizar un servicio fundamental para los usuarios. Por un conflicto particular entre transportistas miles de personas fueron víctimas de fuertes tensiones.

Como si se tratara de un arma para amedrentar, la violencia se ha convertido en el sello que caracteriza los conflictos en el transporte. Hasta los periodistas que cubrían los incidentes fueron amenazados por los pandilleros que interrumpieron el tránsito. Suerte que, pese a las molestias y la incertidumbre, no hubo mayores consecuencias. Cuando la Policía llegó a restablecer el orden ya el dañó estaba hecho.

El suceso debe servir a las autoridades para estudiar solución viable, al margen de la politiquería, al pandemonio del transporte. Los de pasajeros no son los únicos transportistas que suelen hacer de las suyas. Los de carga hacen también lo que les parece en aras de sus intereses.

Y es bueno que se tenga en cuenta que la experiencia ha demostrado que no es con entidades ni comisiones que se resuelven conflictos como los patrocinados por Fenatrano y otros transportistas, sino con acciones concretas y eficaces. Es probable que ningún otro sector haya sido tan privilegiado y que al mismo tiempo haya dado tanta agua a beber como los gremios de pasajeros y de carga. El rosario de violaciones en que incurren diariamente es incontable.

 Pero el vandalismo de Fenatrano no debe quedar como una acción más. Por algún lado tiene que comenzarse.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación