El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, advirtió que una posible recesión mundial o una reducción del crecimiento de las economías desarrolladas obligará a República Dominicana a plantearse cómo manejar el proceso de apertura comercial y qué instrumentos deberá desarrollar para hacer frente a las fluctuaciones de la demanda global.
El ingeniero Temístocles Montás al intervenir en la apertura de una video conferencia desde la sede del Ministerio de Industria y Comercio con expertos del Banco Mundial en Washington, dijo que el reto ahora es explorar nuevos mercados ante el hecho evidente de que otras regiones han pasado a constituirse en motoras del crecimiento mundial y el reforzamiento del intercambio con Haití.
En el panel ¿cómo maximizar los beneficios de los tratados de libre comercio? República Dominicana en el nuevo contexto internacional, intervinieron también el Ministro de Industria, Manuel García Arévalo y los expertos del Banco Mundial, Mona Haddad, Jean-Pierre Chauffour y Mauricio Bussolo, teniendo como moderador al representante de ese organismo en el país, Robert Senderowitsch.
Dadas las perspectivas de una etapa relativamente prolongada de recesión o, en el mejor de los casos, de reducido crecimiento de las economías desarrolladas, la problemática relevante que se le plantea al país es cómo manejar el proceso de apertura y cuáles instrumentos debemos desarrollar para poder hacer frente a las fluctuaciones de la demanda global, planteó.
Expuso que esta situación añade mayor presión sobre las empresas locales no sólo para estar en condiciones para acceder a los mercados y competir, sino también para estar preparadas ante cambios drásticos en el entorno.
Al plantear la búsqueda de nuevos mercados ante el temor del descrecimiento de las economías desarrolladas, Montás destacó que por un lado el comercio sur-sur se hace cada vez más relevante y dijo que la mayor evidencia es el aumento del comercio con Haití.
Citó que en 1990 las exportaciones hacia Haití significaban el 0.7% de las exportaciones nacionales, pero en el año 2000 subieron al 7.6% y en el 2010 a 27.7%, convirtiéndose en el segundo mercado para las exportaciones dominicanas con US$491.3 millones, seguido de Estados Unidos con US$439.6 millones.
Dijo que más allá del entorno cercano, es necesario mirar aquellas economías que se convirtieron en demandantes de materias primas.
