BBC
Si el precio mundial del azúcar sigue siendo alto, los agricultores tenderán a cultivar más caña.
El precio del azúcar sin refinar ha alcanzado su punto más alto en tres décadas, un hito que alegra a Brasil, el mayor productor mundial, pero amarga a India, su mayor competidor.
El azúcar se paga ya a más de 24 centavos por libra (la cifra más alta desde 1981) y la producción india ha caído estrepitosamente, lo que coloca a la agricultura brasileña como aparente ganadora en este agridulce panorama.
La débil temporada de monzones del país asiático ha dejado un país que sufre por la sequía y ve como sus cultivos se mueren. Por eso, ahora India depende de las importaciones a Brasil para cubrir la demanda azucarera.
La compra masiva por parte de los indios podría provocar a su vez una subida en el precio de este producto. Algo que podría endulzar la vida a los campesinos brasileños… ¿o no?
Mientras la India se seca, Brasil ha sufrido las mayores lluvias estivales en 60 años, inundando algunos cultivos de caña, que también necesitan de la tierra seca para crecer.
Además, el país latinoamericano no sólo debe satisfacer la demanda de los más golosos. Entre sus clientes hay también un buen puñado de conductores.
En los últimos años, la caña brasileña se ha destinado a producir etanol (alcohol etílico) en lugar de azúcar. Más del 90% de los autos nuevos del país están adaptados para aceptar el etanol como combustible gracias a un programa estatal para reducir la dependencia energética de otros países.
En los últimos años, la caña brasileña se ha destinado a producir etanol (alcohol etílico) en lugar de azúcar. Más del 90% de los autos nuevos del país están adaptados para aceptar el etanol como combustible, gracias a un programa estatal para reducir la dependencia energética de otros países. Sin embargo, el precio de este alcohol no ha subido tanto como el del otro producto derivado.
«India está demandando azúcar, que ahora se paga un 40% por encima de su valor, mientras el alcohol se vende por debajo de su valor», dice Arnaldo Luiz Correa, de Archer Consulting, de Sao Paulo.
Por eso, dice, las fábricas dejarán de producir etanol para pasarse directamente al azúcar… lo que disparará aún más los precios de este último.
A su vez, si el precio mundial del azúcar sigue siendo alto, los agricultores tenderán a cultivar más caña, con la esperanza de hacer caja con esta subida.
De hecho, el gobierno brasileño ya está incentivando a los campesinos para que renuncien a otros cultivos, como el de las naranjas, para dedicarse a la caña.
En India sucede lo contrario, granjeros han abandonado el azúcar para cultivar otros productos, como el arroz, apoyados por los incentivos datos por las autoridades.
Brasil
Podría tener dificultades para aprovechar las alzas de los precios internacionales del azúcar, debido a que a pesar de su potencial capacidad de producción, carece de las infraestructuras para garantizar un a decuado transporte a otros mercados.

