El diputado peledeísta Gustavo Sánchez espantó a los legisladores perredeístas que preparaban sus maletas para incorporarse al proyecto presidencial del licenciado Danilo Medina.
Su revelación en la sesión de este martes de que 20 diputados perredeístas pasarían a apoyar a Medina fue duramente criticada por colegas de bancada que pidieron anonimato quienes la calificaron como una torpeza, una estupidez de un hombre que entendían como ducho en la política.
La aseveración de Sánchez fue respondida agresivamente por el vocero de los diputados perredeístas, doctor Ruddy González, que la definió como un atrevimiento, una frescura y lo retó a que presente documentación de su afirmación.
Sin embargo, hace días en el Congreso corre el rumor de que diputados del litoral de presidente del PRD, ingeniero Miguel Vargas Maldonado, pasarían a apoyar a Medina por el maltrato que estarían recibiendo de los cercanos colaboradores del candidato presidencial de su partido, ingeniero Hipólito Mejía.
Los seguidores de Medina estarían molestos con Sánchez, diputado de la barriada de Villa Juana y danilista de larga data.
Las diferencias entre Vargas Maldonado y Mejía después de los resultados de la convención de marzo del pasado año se han reflejado en la Cámara de Diputados.
La mayoría de los diputados miguelistas alegan que han sido marginados en los comandos de campaña de Mejía y se les ha ofrecido un cargo de tercerón que no aceptan por respeto a sí mismos.
Arguyen que resulta un insulto que dirigentes que ganaron sus provincias en las convención interna para escoger al candidato presidencial han sido relevados de sus puestos para colocar cercanos a Mejía que carecen de liderazgo.
Entienden que como Vargas Maldonado obtuvo el 47 por ciento de los votos en la convención, esa misma proporción debe otorgarseles en función de los cargos.
La pasividad y la renuencia de Vargas Maldonado a juntarse con Mejía para limar asperezas y emprender el camino de la unidad de su partido, también se ha reflejado en los diputados.
Nueve seguidores de Mejía emplazaron a Vargas Maldonado a que tome una licencia como presidente del PRD o que se incorpore a la campaña.
Esa petición fue respondida ácidamente por 50 de los 75 diputados del PRD que siguen a Vargas Maldonado que calificaron como una insolencia la acción de sus colegas.
En ese documento de los diputados miguelistas se afirma que el presidente del PRD trabaja institucionalmente para que su organización gane las elecciones de mayo próximo.
Recientemente, Vargas Maldonado declaró que no es recadero ni mensajero de Mejía para subirse a una patana a promover el candidato presidencial de su partido.
Han fracasado todas las gestiones por reunir a Mejía y Vargas Maldonado para resolver sus diferencias.
Un apunte
Misión imposible
Las señales que ha dado con su comportamiento y actitudes el presidente del PRD, Miguel Vargas Maldonado, es que no le interesa reunirse con el candidato presidencial Hipólito Mejía, se comenta en círculos políticos. De nada han válido las diligencias de amigos y familiares para juntarlos. Cada día el presidente del PRD eleva más el tono para frustrar cualquier entendimiento.

