Víctor Estrella Burgos, el dominicano que sigue desafiando al Padre Tiempo en el tenis internacional, se lanza esta semana en pos de su cuarta corona consecutiva en el Abierto de Quito, una tarea que luce realmente difícil por el nutrido grupo de jugadores de alto nivel con los que tropezará temprano en su lado del cuadro principal.
Estrella Burgos, quien en las redes sociales ha adoptado el clisé “Vamos por más”, llegó anticipado a Quito y habló de la técnica y estrategia a la que ha recurrido para triunfar en los tres años anteriores.
La altitud de Quito, a 2,850 metros sobre el nivel del mar, ha sido uno de los factores que ha aprovechado Estrella Burgos para hacerse de las pasadas tres coronas.
“Yo le pego bastante duro acá, voy siempre por la pelota y no le temo,” declaró el número 86 en el ranking de la ATP. “No le tengo miedo a impactar. Aquí hay que pegarle para poder hacer daño”.
Estrella Burgos, de 37 años, es el sexto sembrado en el torneo que se jugará en el Club Jacarandá, y en su primer partido tendrá el obstáculo de medirse al brasileño Thomaz Bellucci, a quien venció en la final de 2016 en tres parciales por 4-6, 7-6, 6-2.
En 2015, el diminuto dominicano conquistó el cetro al disponer del español Feliciano López por 6-2, 6-7, 7-6, y el año pasado venció al italiano Paolo Lorenzi por 6-7, 7-5, 7-6.
De pasar su primera valla, el nativo de Santiago de los Caballeros, probablemente se enfrentaría al austríaco Gerald Melzer, quien va con el italiano Marco Cecchinato.
En el mismo lado del cuadro principal de Estrella Burgos figuran el número 2 Alberto Ramos, de España, el francés Gail Monfils (3) y el argentino Horacio Zeballos (5).
UN APUNTE
Llegó más temprano
Estrella Burgos declinó representar a la República Dominicana en la Copa Davis frente a Brasil en el fin de semana con la finalidad de estar más temprano en Quito y así lograr una mejor adaptación a la altitud de la capital ecuatoriana.

