Los disturbios de ayer en el Capitolio, en los que murieron cuatro personas, no restan trascendencia a los resultados de las elecciones en Georgia que otorgan al presidente electo Joe Biden el control del Senado.
Con el triunfo de los candidatos demócratas Raphael Warnock y Jon Ossoff, el voto decisivo lo tendrá la vicepresidenta Kamala Harris en vista de que los dos partidos obtuvieron 50 curules cada uno en la cámara alta.
Los resultados no pueden ser más satisfactorios para Biden, cuyo partido controla también la Cámara de Representantes.
El Senado no será un obstáculo para su gestión ni para imponer su agenda legislativa. Esa victoria y los disturbios en la sede del Congreso, que Biden calificó de insurrección, hunden más al presidente Donald Trump en el fango de la derrota. A pesar de la atmósfera Biden puede saborear la victoria.