Opinión

Visión global

Visión global

NELSON ENCARNACIÓN
NUEVA YORK.-El acuerdo a que acaban de llegar el Presidente Leonel Fernández y el ingeniero Miguel Vargas Maldonado, y por supuesto los partidos de la Liberación Dominicana y Revolucionario  Dominicano, es lo que se puede definir como un entendimiento contra las manecillas del reloj político actual.

Lo digo porque  la tendencia política latinoamericana es hacia la consolidación de la dinámica reeleccionista en aquellos países donde ha estado vigente, o hacia el establecimiento de ella donde había estado proscrita por años de la llamada alternancia del poder.

El caso más emblemático en ese sentido lo es Colombia, nación donde la reelección presidencial estuvo prohibida por décadas, hasta que se reestableció para dar paso a un nuevo término del actual jefe del Estado,  Álvaro Uribe Vélez.

E incluso para ir más lejos en esa nueva dinámica política en Colombia, se discute hoy sobre la posibilidad de que se le habilite un tercer periodo al presidente Uribe.

El mismo caso colombiano probó que la reelección no es mala ni buena por sí misma, sino que, como he señalado en otras ocasiones, depende de quién se reelija y los medios que  utilice para lograr su propósito.

 Pero no sólo el caso colombiano podemos citar en ese sentido, sino que también está el ecuatoriano donde el presidente Rafael Correa acaba de reelegirse desde el poder, rompiendo una vieja tradición de aquel país.

Y asimismo podemos mencionar otros, sin obviar el más importante que es el de Venezuela, donde el presidente Hugo Chávez logró imponer la reelección indefinida gracias a la holgada mayoría de que dispone en el Congreso y por la amplia popularidad que tiene en el pueblo, no importa lo que quieran hacer creer los medios manipulados.

Si bien es un caso muy especial, no se puede citar fuera del contexto general, si nos remontamos a que el modelo de no reelección consecutiva estaba basado en los acuerdos de Punto Fijo con más de 50 años de vigencia.

Visto el análisis anterior, podemos sostener que este acuerdo va contra esa dinámica continental, pero además ya está más que probado que el sólo hecho de prohibir la reelección desde el poder no hace a una nación institucionalmente más fuerte como quieren algunos hacer creer.

Este acuerdo, que coincidentemente reivindica las reformas de 1994, yo lo veo desde dos perspectivas bien sencillas:

Primero, se insiste en el error de hacer una reforma contra una persona (1994 contra Joaquín Balaguer, 2009 contra Leonel Fernández) lo cual indica  temor a esa persona, electoralmente hablando, y por consiguiente, intento de cerrarle el paso.

Y segundo, evidencia también una entrega de Fernández en cuanto y en tanto sucumbe ante las opiniones interesadas de que estaba acomodándose a la idea de perpetuarse en el poder, críticas en su mayoría hechas por quienes analizan su accionar político desde una visión corta, aunque algunos pretendan hacer alardes de una supuesta condición de intelectuales de la cual carecen.

En resumen, nosotros en materia política generalmente hemos marchado contra las tendencias reinantes, lo cual significa que nuestra brújula está desajustada.

nelsonencar@gmail.com

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación