Da la impresión de que tanto en materia de Educación y de Turismo, falta conciencia en relación con la obligación del Estado para con estos dos importantes sectores. Del 4% del PBI para la Educación, todo se ha dicho: existe una Ley que lo establece en base razonamientos abundantemente discutidos y admitidos. Todo lo que se pueda decir para reflexionar sobre la conveniencia, practicidad o factilibilidad de otorgarlo, es pólvora en garza. Sobre elturismo, nos permitidos tomar las reflexiones que hace Luis José Chávez y en las cuales indica que el turismo genera en la actualidad el 25% del producto bruto interno, todavía no existe una conciencia de Estado sobre la importancia de este sector. El ministro de Turismo haya planteado en estos días que la República Dominicana debe definirse como un país turístico, por ser este sector el más influyente en la economía de la nación. Todavía no tenemos la conciencia que somos un país turístico.
Y es lo que explica también que un sector que constituye el motor de la economía y que representa la principal fuente de riqueza del país, por lo que produce de manera directa y por su capacidad de derrame en los demás sectores productivos, en el proyecto de presupuesto del año 2011 solo tenga propuesto el 0.20 por ciento del monto total. En los últimos 8 años (2002-2009) el presupuesto ejecutado por el Gobierno pasó de 76 mil millones de pesos a 327 mil millones, un incremento de 251 mil millones, un notable aumento del 328%, del gasto público, pero en ese período la partida anual ejecutada por Ministerio de Turismo pasó de 545 millones de pesos a 837 millones, lo que quiere decir que de ese crecimiento, a Turismo solo le tocó el insignificante 0.12%. En este período la llegada de turistas pasó de 2.3 a 3.6 millones, multiplicándose por 1.6 veces. Mientras el el 2002 el gasto presupuestario por turistas era de 33 centavos, en el 2009 fue de 28.

