10 curiosas formas de celebrar Año Nuevo en el mundo II
Uno de los países con mayor número de tradiciones en lo que a la llegada del año nuevo se refiere es Italia. Una de las más conocidas es la de comer lentejas. Empero, una de las más llamativas es la de lanzar muebles y objetos viejos por la ventana, así se liberan de lo malo que les ha ocurrido durante el año viejo, preparándose para recibir sólo cosas buenas del nuevo.
En Brasil el agua es el principal protagonista de los rituales que se llevan a cabo, por tanto se realiza en torno al mar. Cuando llegan las 12 de la noche los brasileños vestidos de blanco se disponen a saltar sobre las olas 7 veces seguidas para atraer la buena suerte. Esta tradición se realiza en honor a Lemanjá, diosa de los océanos, una deidad de origen africano muy venerada allí.
Otro de los ritos es dejarle en la orilla del mar diversas ofrendas. Se dice que si las ofrendas son arrastradas mar adentro vendrá un año lleno de buenas noticias.
Una de las fiestas más conocidas del año nuevo es la que se realiza en China, tradición que cuenta con más de 3.000 años de antigüedad. Pero, a diferencia del resto de países, allí éste se rige en función de los ciclos y de las fases de la luna, por lo que no existe una fecha exacta sino que ésta va variando cada año.
Lámparas y faroles inundan las calles que se adornan predominando el color rojo que simboliza la protección y la buena suerte. Los chinos celebran jovialmente la llegada del nuevo año con muchos desfiles en los que exhiben a uno de sus símbolos más preciados: el dragón.
Es común tomar fideos largos que simbolizan una larga vida, así como el arroz de los 7 tesoros, cada uno de los cuales contiene un pequeño valor de buena suerte, como las ciruelas rojas o semillas de loto para procurar un matrimonio feliz.
En Egipto la festividad del nuevo año es una de las más exclusivas e insólitas del mundo. La víspera de la llegada del año venidero reúne a los ciudadanos en la mezquita de Muhammad Alí sobre una colina de El Cairo para observar la luna y esperar su llegada. Cuando el líder religioso, el Gran Mufti, anuncia su llegada el ambiente festivo estalla en las calles, acudiendo las personas con sus familias para celebrarlo.
Todos reciben dulces y las mujeres, acostumbradas a vestir a diario de negro, sacan sus vestidos de vistosos colores.
Los antiguos egipcios esperaban la salida de Sothis, el astro más brillante, para festejar el nuevo año que coincidía con la crecida del Nilo, símbolo del inicio de las cosechas. En la India la llegada del nuevo año, conocido con el nombre de Diwali, está lleno de luz y de color.
El ritual con el que acostumbran a celebrar este acontecimiento es conocido con el nombre de Rangoli, se estima que cuenta con más de 5.000 años de antigüedad y se celebra en función de la luna nueva del mes de Kartika hindú. Se basa en la creación de diferentes figuras y dibujos que se rellenan con polvo de distintos colores. En el centro se colocan lámparas de aceite para iluminarlos.
Es el momento de hablar con los enemigos, renovar las casas, pintarlas, limpiarlas, comprar ropa, orar y llenar el cielo de fuegos de mil colores.

