Quienes hayan visto u oído la ponderación que hiciera el doctor Leonel Fernández, ex presidente de la República, a un candidato a la presidencia del Colegio de Abogados de la República Dominicana, pueden haber conjeturado en torno a las condiciones profesionales, personales y de liderazgo que adornan a la persona en cuestión.
También pudo haberse especulado que se trata de otro de esos hijos que el presidente del PLD ha adoptado en su ejercicio político, dada la confianza que le merecen quienes él ha citado como sus vástagos. La práctica ha demostrado que la generosidad paternal es un mérito innegable del doctor Fernández.
Graduado en derecho, el ex mandatario aseguró enfáticamente que el cinco de diciembre estará votando por su candidato. Además comprometió el sufragio de su esposa, Margarita Cedeño, actual vicepresidente de la República, y de Omar Fernández, su hijo biológico, que como dijo el padre, ya se invistió en la carrera.
Quizá se trate de un varón probo, sagaz y convincente en el estrado, brillante en la cátedra universitaria, mesurado y lógico en la consulta, o tal vez se trate de un intelectual del derecho autor de textos que alimentan la argumentación y facilitan los procedimientos a quienes ejercen la profesión. De verdad, que lo ignoro.
Lo que sé de ese abogado es que a partir de que se proclamara la Constitución vigente, en enero de 2010, se dedicó a predicar que la misma no impedía al entonces Presidente optar por un nuevo período. Fernández fue elegido en 2004 y ganó legalmente la reelección en 2008. El arreglo a la Carta le quitó el impedimento de por vida.
Falta decir que ese señor era presidente del Colegio de Abogados cuando se ofrecía a semejante interpretación de la Ley Sustantiva. No hay una sola disposición transitoria que establezca el punto de partida donde debe comenzar el Presidente Leonel Fernández, a reelegirse o no, dijo una vez nada menos que ante el Altar de la Patria.
Ese abogado reunió a los gobernadores provinciales para explicarles su novedosa doctrina jurídica, según la cual, no obstante la letra, la Constitución permitía que Fernández fuese candidato presidencial en 2012. La realidad fue otra, pues el gobernante sacrificó su posibilidad y permitió que fuera elegido Danilo Medina, actual presidente.
El doctor Fernández agradece el gesto del abogado y ahora lo reciproca. Y como no tonto, el aspirante a dirigir el gremio de juristas promete a partir de su elección ponerle un sello peledeísta al Colegio de Abogados. Con este propósito demuestra que hay buen entendimiento con el líder el PLD. De tal palo, tal astilla.

