En la semana que recién termina, como en la anterior, la promoción de algunos pre candidatos del Partido de la Liberación adquirió cierto entusiasmo. Semejante atrevimiento podría indicar que estén cayendo en cuenta de que la reelección del presidente Leonel Fernández no es viable, por aquello del artículo 124 de la Constitución.
La no continuación del mandatario en el trono habrá de resultar muy pesarosa para seguidores y subordinados. Aunque no tuviera yo nada que ver en que ellos asumieran esa aspiración, me propongo ofrecerles un poco de consuelo con sugerencias que pudieran resultarles útiles.
Sabemos que el Presidente se hizo acomodar la Constitución para eliminar el artículo 49 de la anterior Carta, que le impedía ser candidato presidencial por el resto de su vida. Ya sin ese escollo, puede mantenerse en el protagonismo político hasta la ancianidad.
Un cronograma posible partiría de las elecciones de 2016, cuando Fernández nacido en 1953- contará apenas 63 años de edad e iniciaría su cuarto período de gobierno. Cuando termine, en 2020, a los 67, cogerá unas vacaciones de cuatro años.
A los 71 años iniciará el período 2024-2028, el quinto de su carrera, y al final tomará otra retirada táctica y dejará pasar a alguno de sus subordinados. Entre tanto, del 2028 al 2032 publica sus memorias, da otra vuelta al mundo y refuerza sus proyectos personales, como ha de suceder en los demás cuatrienios de vacancia.
En el año 2032, con 79 años, el Presidente regresa, por sexta vez al solio y ahí empata con su modelo Joaquín Balaguer en número de ocasiones elegido para el puesto. Cuando termine tendrá la sapiencia y madurez de un estadista de 83 años y retorna a otras labores. Ofrece conferencias, camina en el Mirador.
De 2036 2040 es recomendable que el Presidente obedezca la Constitución, que será la misma que él mandó a redactar y proclamó el 26 de enero de 2010, y se tome un respiro, disfrute las bodas de sus nietos, apadrine bautizos, prologue libros y propicie candidatos que garanticen transitoriedad.
En diciembre de 2040, Leonel Fernández podrá festejar su cumpleaños número 87 en el salón de las Cariátides, en ejercicio de su séptimo y último mandato presidencial. Quizá declare que se propone realizar el gobierno que soñó desde niño. Desautorizará a quienes busquen firmas para un nuevo mandato y proclamará que sólo quiere paz.
Este cronograma podría variar si, en alguno de los procesos electorales, Fernández no resultara ganador y entonces optara por presentarse en el período siguiente, marcado para receso. Como se ve, el Presidente tiene oportunidad, sin alterar su Constitución, de gobernar cuatro ocasiones más en un plazo de 24 años, contado de 2016 a 2040. Me parece halagador el panorama, y buen consuelo para reeleccionistas y leonelistas.

