QUITO. AP. La actividad del volcán Tungurahua disminuyó el sábado mientras se contabilizan al menos 2.500 personas evacuadas, luego que la víspera el coloso iniciara un nuevo ciclo eruptivo con emisión de material incandescente, vapor y ceniza.
Desde la madrugada del sábado, «ventajosamente, el número de explosiones ha disminuido» y no se han presentado flujos piroclásticos por lo que «el nivel de peligro del volcán se redujo», dijo a la AP Mario Ruiz, responsable del monitoreo en la estación del Instituto Geofísico, ubicada en una zona cercana al coloso.
Agregó que por el momento se observa emisión de vapor con poca cantidad de ceniza», y el material expulsado «se queda en la parte superior» del cráter.
El técnico estimó que la actividad del volcán puede seguir en descenso.
El ministro de Seguridad, Miguel Carvajal, dijo telefónicamente a la AP que se han contabilizado 2.500 personas evacuadas, en las provincias andinas de Chimborazo y Tungurahua, las que han sido trasladadas a los albergues.
Añadió que 2.600 cabezas de ganado han sido movilizadas hacia zonas de seguridad.
Carvajal confirmó que las clases en establecimientos educativos se han suspendido en cinco provincias, mientras permanecerán suspendidas las operaciones del aeropuerto Guayaquil, la segunda ciudad del país, a 135 kilómetros al suroeste del volcán, hasta donde llegó la ceniza.
El Gobernador de la provincia de Tungurahua, y presidente del Comité de Emergencias de esa zona, Francisco Mora, informó a la AP que «el tránsito está habilitado» en las vías que comunican a los poblados de la zona pero bajo condiciones que permitan una evacuación masiva ante una posible nueva erupción.
Sobre la situación en la ciudad turística de Baños, cercana al volcán, afirmó que se encuentra bajo «relativa normalidad» pues no ha sido afectada directamente por la erupción del viernes.

