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Voto castigo

Voto castigo

Ángel Puello

El “voto castigo” se puede definir como el rechazo de una gran mayoría de la ciudadanía a los partidos políticos tradicionales o a los candidatos que encarnan las aspiraciones de esos partidos llegar o seguir en el poder. El fenómeno es muy común en el área presidencial pero también se puede producir en alcaldías y en el Congreso.

Slavoj Zizek dice sobre el voto castigo que asistimos a una nueva forma de negación de lo político: La posmoderna post política, no ya sólo reprime lo político, intentando contenerlo y pacificar la emergencia de lo reprimido, sino que, con mayor eficacia, lo excluye entonces, no sólo estamos ante el fin del poder, sino también ante el fin de la política como la conocemos hasta ahora.

El «voto castigo» se da contra las malas gestiones de los gobiernos y los ciudadanos tienen múltiples maneras de expresar su descontento, por un lado tenemos el voto nulo que es una práctica consistente en tomar una postura en contra del sistema político.

Por otro lado, tenemos el abstencionismo donde los ciudadanos por falta de interés o hartazgo en los políticos de siempre, viéndolos a todos por igual, sin diferenciar las visiones, proyectos políticos o candidatos, deciden no asistir el día de la elección, al considerarlo una pérdida de tiempo.

Por último, tenemos el voto castigo y al que más le teme un político, es cuando el ciudadano vota por el contrincante poniendo en riesgo la continuidad del partido político en gestión, a esto le llamamos el “revés político”. Ocurre que en los últimos años, mucha gente sale a votar con el ánimo de castigar la mala administración de los gobiernos de turno.

Por: Angel Puello
angelpuello@gmail.com

El Nacional

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