México. EFE. Los restos óseos de catorce héroes de la Independencia de México regresaron ayer a su mausoleo en la Columna de la Independencia tras estar fuera catorce meses para su estudio, tratamiento de conservación y ser exhibidos en la Galería del Palacio Nacional. Las osamentas de los próceres fueron trasladadas en sus respectivas urnas en un cortejo en el que recibieron los máximos honores militares en su recorrido desde el Palacio Nacional al Monumento de la Independencia. Centenares de personas presenciaron el recorrido de más de dos horas, que se realizó bajo una tenue lluvia, y en el que ondearon banderas mexicanas y arrojaron claveles blancos a su paso.
El cortejo fue escoltado por un grupo de cadetes del Colegio militar a caballo, once vehículos militares y una banda de guerra, los cuales custodiaron las trece urnas, diez con osamentas individuales y tres con restos colectivos. En estas últimas estaba una urna de cristal que contiene los cráneos de Miguel Hidalgo, El padre de la Patria, Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Jiménez, cuyas cabezas fueron decapitadas y exhibidas en la Alhóndiga de Granaditas.
El 30 de mayo de 2010 los restos de los héroes salieron de su nicho en la Columna de la Independencia.
