El Cuarto de los Muertos (Alfred Lot, 2007) podrá gustar a quienes se inclinan por disfrutan de la finísima crueldad de El Silencio de los Inocentes, (Jonathan Demme, 1991) producción con la cual, si no tiene deudas directamente contraídas, cuando menos hay unos puntos de coincidencia que nos hacen recordar la inigualable cinta basada en la novela de Thomas Harris, y que impactó tanto la imaginación colectiva como a la Academia al ganar Mejor Actor, Mejor Actriz y Mejor Guión Adaptado.
Esta cinta, que dirigió Alfred Lot, (basa su opera prima en la novela Franck Thilliez, para su guión, luce fuera de grupo en la selección de un Festival de Cine Francés, en cuya cartelera se supone que se habrá de poner lo mejor de lo mejor. Y esta no es lo mejor. Probablemente la intención al incluirla fue dar una idea de la visión francesa de como se puede hacer más o menos bien, con acento Frances, un trillers norteamericano de calidad superior. El problema es que resulta muy obvia la inclinación por abrir alfombra roja a El Silencio de los Inocentes, cambiando a Judy Foster por la agente Mélanie Laurent, ambas enfrentadas a su primer caso de secuestros y asesinatos en serie que afectan a mujeres (o niñas). A Laurent le sirvió este papel para ingresar a Holywood de la mano de Tarantino en Bastardos sin Gloria.
El movimiento de cámara y la fotografía nos hace pesar demasiado en la película reproduce sin gran genialidad de Demme, el mismo Silencio de los Inocentes
La joven actriz luce estupenda en las condiciones que le permite el guión, deberá tener más cuidado de no dejarse seducir por proyectos tan comprometidos temáticamente con producciones previas.
