Opinión

Yayo Rosario

Yayo Rosario

Nacido en la Ciudad Olímpica de la Vega, y residiendo cual hijo espiritual durante 45 años en la heroica provincia de San Francisco de Macorís, Rafael Rosario Galán (Yayo) es un ser humano de excepcionales condiciones morales, probada honestidad con la estampa del trabajo y la virtuosidad en su frente.

Don Yayo inicia su exitoso trajinar en 1952, laborando 16 años ininterrumpidamente  en varias funciones de la prestigiosa compañía FONGAMIND C. por A.

Ya en 1948 sirve de anotador de Béisbol en la cuna del ingeniero César Arturo Abreu, Luis Elpidio Cumba, Elpidio Jiménez, Cucho Carretero, Pablito de la Mota, Cuqui Cordova, Minguito de la Mota, doctor Tavares Ramos, Emérito Estrella, corredor  maratonista asesinado en la calle José Marti hace más de dos años, sin que se sepa si los asesinos están presos o no, el padre Juan de Jesús Ayala, don César Brache,  entre tantas personalidades vivas y fallecidas que honran al país

De fácil y ameno conversar, un gran currículum vitae en diversas acciones de su existencia, donde con esfuerzo y tenacidad, es electo diputado al Congreso Nacional en dos ocasiones y por dos demarcaciones territoriales diferentes, un caso tal vez sui géneris en la República Dominicana.

Don Yayo Rosario lleva 61 años dedicado con frenesí al deporte, conquista lauros y victorias, sin jamás recibir   recompensas materiales, sino espirituales, satisfacciones y también ingratitudes propias de la insensatez de algunos.

Prolífico escritor de pluma ágil, humanista de arriba abajo, historiador y periodista, tiene la honra de ser inmortal del deporte por la Vega y San Francisco de Macorís respectivamente, siendo el primer dominicano en conquistar estos dos lauros, que enaltecen su figura, y su luminosa trayectoria.

De trato afable, pero rígido en sus convicciones, éste hombre no transige con el deshonor ni el libertinaje, pues lleva la sangre del decoro y la dignidad coincidiendo con Aristóteles al decir que vivir moralmente, vale mas que vivir.

Don Yayo perdió hace 3 años una estrella y monumento a la dignidad, su distinguida esposa Maria Teresa Rojas, quien alumbraba los peldaños de su vida,  quedándoles 6 luceros, razones de sus razones, sus hijos.

Asiduo a la lectura y escritor con nombradía, enerva sus horizontes al coincidir con Víctor Hugo cuando dijo: “el talento es una magistratura y el genio un sacerdocio”.

Ha recibido un caudal de reconocimientos, medallas, condecoraciones, placas, pergaminos y trofeos.

Yayo fue jugador de béisbol, softbol y  atletismo, cronista deportivo, por 48 años presidente del Club Activo 20-30 y otras instituciones en Santo Domingo.

Rafael Rosario Galán, merece tambien ser exaltado a la inmortalidad por el organismo competente en Santo Domingo, y así las prestigiosas Universidades de la Vega y  San  Francisco de Macorís y Autónoma de Santo Domingo en su sede central, debían otorgarle el titulo de Doctor Honoris Causa en ciencias sociales o periodismo, que bien lo merece ahora en vida

Yayo Rosario Galán, gloria de la Patria, y del  pensamiento de Juvenal y Rabelais, que perduran a pesar de los siglos.

El Nacional

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