Opinión Articulistas

1973

1973

Orlando Gómez

El 20 de octubre de 1973 los países árabes en la OPEP iniciaron un embargo petrolero hacia los Estados Unidos por el apoyo que este dio a Israel durante la Guerra de Yom Kippur. El embargo produjo un shock en todo el mercado global de petróleo que vio el precio de este bien cuadruplicarse al pasar de los $3 dólares el barril a $12 dólares; ese momento cambió el mundo para siempre.

Creo que a la República Dominicana nos está por llegar nuestro 20 de octubre de 1973, si no es que ya nos llegó, y vamos a tener que cambiar muchas cosas con la misma urgencia y agresividad que tuvo el mundo, en especial Estados Unidos, en aquel momento.

La guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel ha dado un giro hacia lo peor, no solo el estrecho de Ormuz sigue cerrado, sino que Israel atacó South-Parse lo que trajo la respuesta de Irán con un ataque en Ras Laffan en Qatar, en un escalamiento de los objetivos militares que ahora incluyen las infraestructuras de producción de petróleo y gas licuado de petróleo.

Esto significa que aún en un escenario donde la guerra se acabe rápido (lo que ahora mismo luce remoto), el daño a las infraestructuras de producción podría impactar la oferta global de petróleo por años en lo que estas son reparadas y puestas de nuevo a producir.

Si ha habido un momento para declarar un estado de emergencia para la producción energía, el transporte y la importación de cualquier producto derivado del petróleo en la República Dominicana es ahora.

En 1973, el presidente Nixon redujo los límites de velocidad en las autopistas a 55 mph, los gobiernos estatales solicitaron a sus ciudadanos que no colocaran luces navideñas (algunos abiertamente lo prohibieron), se racionó la venta de combustibles y se fijaron controles de precio, se dejó de vender combustibles los fines de semana, se creó la reserva estratégica de petróleo, se creó la Agencia Internacional de Energía, se hizo un pivote agresivo hacia la instalación de más plantas nucleares y aumentar la producción de petróleo fuera de la OPEP.

En fin, la respuesta a esa crisis le cambió la cara al mundo en su momento y muchas de esas medidas se siguen sintiendo hasta el día de hoy.

En República Dominicana la posibilidad de que la guerra en Irán lleve hacia una escalada de los precios del petróleo hasta $200 dólares el barril como vaticinan algunos nos presenta un escenario catastrófico, y debemos actuar con urgencia.

La instalación de generación eléctrica de fuentes no importadas debe acelerarse junto a un esfuerzo agresivo de crear y aumentar exponencialmente nuestra capacidad de almacenamiento de energía.

Debemos acelerar la electrificación del parque vehicular creando incentivos fiscales y estableciendo programas de financiamiento para su adquisición que incluya el intercambio de vehículos con motores de combustión interna.

El Estado debe tener un protocolo de racionamiento de su consumo de energía que incluya el trabajo de remoto de sus trabajadores, el cierre de oficinas públicas y la atención 100 % digital para los servicios del Estado que puedan realizarse en esa modalidad, y crear un esquema de incentivos para que el sector privado adopte medidas similares.