60 millones



La Universidad de Fairfield regenteada por los padres Jesuitas en Chicago; USA, espera la aprobación de un Juez, para dar paso a un arreglo amistoso, en el que se compromete a pagar 60 millones de dólares a las víctimas de abusos sexuales cometidos en un hospicio en la localidad de Cabo Haitiano; Haití. por sacerdotes relacionados a esta Universidad.

Los hechos fueron perpetrados durante el periodo 1996 al 2009, contra 130 demandantes, algunos de los cuales apenas tenían 6 años cuando se cometieron los hechos. Como principal responsable se acusa a Douglas Perlitz; fundador del hospicio y quien desde 2011 cumple una condena de 19 años, impuesta por la justicia de EUA.

En la demanda también se citan otras autoridades eclesiásticas, responsables de la supervisión de Perlitz, que no hicieron nada a pesar que los signos de alarma que se conocían con anticipación. Esta misma semana la Arquidiócesis de Hartford presentó una lista de unos 48 sacerdotes con acusaciones creíbles de abusos sexuales.

Defensores de los menores abusados se quejaron de que la Iglesia a pesar que la arquidiócesis del Estado de Chicago ha decidido publicar los nombres de los curas abusadores, en realidad hace muy poco para corregir situaciones como estas. El pago a las víctimas de abuso infantil con el fin de comprar su silencio lo único que hace es agravar la situación.

En contraste, en un juzgado de La Vega varias familias acusan al sacerdote y director de una escuela de cometer abusos sexuales contra menores que estudiaban allí. Este en lugar de estar pagando su culpa en la cárcel goza de la protección de las autoridades eclesiásticas, que le han ofrecido resguardo en uno de sus locales, donde se le pide que durante este retiro haga penitencia y pida perdón a Dios por los hechos cometidos.

La realidad ha obligado a Francisco a colocar el tema de los abusos sexuales contra menores como prioridad de su pontificado y del 21 al 14 de febrero, nueva vez el papa buscará con los obispos ‘medidas concretas’ para combatir ‘esta terrible plaga’. Recuerden que Wesolowski, el único sacerdote a ser juzgado por pedofilia en el Vaticano, murió de manera sospechosa días antes de comenzar el juicio y los menores dominicanos agraviados solo les queda demandar a los encubridores, a fin de recibir sus milloncitos.