Que nadie cante victoria…



 

Muchos colegas periodistas, lectores de esta columna y compañeros de trabajo, se me acercan y escriben preguntándome mi parecer en torno a cuál será el partido político que ganará las próximas elecciones de 2020. Mi razonamiento es el siguiente.

Al día de hoy, nadie, absolutamente nadie, puede proyectar con certeza cuál de las fuerzas políticas tradicionales o en desarrollo que terciarán en las próximas elecciones se alzará con la victoria.

El panorama político dominicano está muy difuso, los últimos acontecimientos políticos que se han derivado luego de los resultados de las primarias del 6 de octubre han cambiado radicalmente el espectro político.

De manera que, plantear que este o aquel partido o candidato es el seguro ganador de las próximas elecciones de febrero y mayo del 2020, es lo que más se aproxima a lo que Carlos Marx llamó en algún momento infantilismo político.

Ahora bien, lo que sí es una realidad de a puño, es que entre el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la Fuerza del Pueblo (LFP) librarán una competencia feroz por obtener la victoria electoral.

Y por qué planteamos la tesis de que al día de hoy ninguna de las tres fuerzas políticas tienen asegurado el triunfo electoral en las próximas elecciones presidenciales, congresuales, municipales. Veamos:
En primer lugar, con la salida del ex presidente Leonel Fernández de las filas del Partido de la Liberación Dominicana se divide el voto de esa organización política de cara a los dos procesos electores que se avecinan.

Con un panorama tan difuso es prematuro cantar victoria
En segundo lugar, el nacimiento y la gravitación de una nueva organización política (LFP) en el panorama nacional disminuye el pastel electoral que hasta antes del cinco de octubre estuvo polarizado entre PLD y el PRM.

Y en tercer lugar, la principal fuerza política de oposición, dígase el PRM, en medio de todo este proceso de confrontación a lo interno del PLD lo que hace es dar palos a ciegas que en nada contribuyen a incrementar su posicionamiento en el electorado.

Hay que concluir que, después de las primarias abiertas del 5 de octubre, todo en el ámbito político de esta media isla caribeña está en construcción. Que nadie cante victoria.