Ahorremos el agua

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A raíz de la preocupante sequía que viene experimentando nuestro país y ya sus palpables consecuencias es que valoramos y nos planteamos sobre lo urgente y necesario de crear conciencia en cuanto al ahorro y buen manejo de este preciado liquido.

Dice el adagio que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde y mas tratándose de un asunto de vital importancia para la vida misma y nuestra economía que nos obliga tomar controles y medidas para su uso cada vez mas racional y eficiente que nos permita garantizar un futuro sostenible para nuestra economía y las futuras generaciones.

La sequia que hoy azota principalmente la Línea Noroeste, el sur y suroeste y que puede extenderse a la mayor parte del país y según la Oficina Nacional de Meteorología permanecerá hasta finales de mayo lo que nos pondrá en una situación aun mas precaria de la que venimos experimentando donde ya han muerto cientos de reses debido a la escasez de pastos y agua fruto de falta de lluvias donde también se comienza a afectar la producción de arroz, bananos y otros rubros de la agricultura.

Cabe señalar que nuestro país ha experimentado de manera cíclica periodos de fuertes sequias, recordando uno de sus peores al final de la época de Trujillo y en épocas mas recientes afectados por el fenómeno del Niño y el cambio climático mundial.

Esta sequia que, según el director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Olgo Fernández, es la mas grande de los últimos 50 años donde ha llovido menos del 52% de los niveles registrados en los últimos 30 años señaló que el país no estaba preparado para tan prolongada sequia.

A la fecha de las 34 presas del país solo Valdesia y Hatillo están en óptimas condiciones no así los demás 32 que se encuentran en estado critico lo que ha motivado que la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos estén tomando medidas para garantizar de la mejor manera posible el agua para consumo humano.

Dicen que las crisis son necesarias para crear conciencia y sobre todo para valorar esas cosas que damos por sentadas y que solo nos percatamos importancia cuando ya no están o escasean. Por eso insistimos en la necesidad de llenar el país de presas y embalses que nos permitan retener la mayor cantidad de agua de las lluvias que caen sobre nuestro territorio y que en su mayoría se vierte en el mar y almacenar así reservas suficientes que garanticen su suministro en periodos de escasez y sobre todo crear conciencia en la población de que ahorremos el agua, porque el agua es vida.