Orto-escritura

Algo más sobre uso  de mayúsculas

Algo más sobre uso  de mayúsculas

Rafael Peralta

El artículo publicado el pasado domingo (28-12-2025), titulado “En el principio fue la mayúscula”, me proporcionó felicitaciones, pero un amigo me reclamó más especificación sobre las reglas de uso de las mayúsculas, porque según su apreciación “el artículo está muy bonito y todo eso, pero muy teórico”. 

Lo que sí quedó claro es que, en nuestra lengua, la función esencial de la letra mayúscula consiste en distinguir el nombre propio del nombre común.

Los nombres propios son sustantivos o grupos nominales creados específicamente para designar y referirse a seres únicos, ya sean animados o inanimados: personas (Juan Pablo Duarte), animales (Rocinante), lugares geográficos (República Dominicana), instituciones (Universidad Autónoma de Santo Domingo), obras de creación (Cien años de soledad; Diccionario de gentilicios dominicanos), acontecimientos (Batalla del 30 de Marzo).

“La categoría de nombre propio, que tradicionalmente se ha venido definiendo por oposición al nombre común, engloba elementos muy heterogéneos que han sido evaluados con criterios gramaticales, semánticos e incluso filosóficos, por lo que es, aún hoy, objeto de discusión y revisión por parte de los lingüistas.

 Los rasgos definitorios del nombre propio que aquí se exponen tratan, pues, de servir de simple guía a los efectos ortográficos de la aplicación de mayúsculas y minúsculas…”. Esto indica la Ortografía de la lengua española (RAE-ASALE, Madrid, pág. 455).

En el párrafo final del artículo mencionado, incluí la siguiente afirmación: “Las palabras comunes (mujer, madre, patria, país, presidente, misa, templo, abogado, dictadura, tiranicidio, héroe, general, coronel, senador, agricultor, profesor, ingeniero, ministro,…) se escriben con minúscula inicial,   a excepción de que formen una expresión denominativa”.

Las palabras entre paréntesis fueron tomadas al azar. Hoy las usaremos deliberadamente para ampliar el concepto de “expresión denominativa”.

Señalo casos en los que sustantivos comunes forman un nombre propio y pasan a escribirse con inicial mayúscula. En ocasiones arrastran adjetivos que también se visten de mayúscula.

Veamos: Con la palabra mujer, tenemos Ministerio de la Mujer; madre (Día de la Madre), patria (Altar de la Patria), país, (El País es un diario español), presidente (Lo dijo el Presidente).

Con la palabra misa no encuentro una expresión que conlleva este sustantivo en mayúscula (misa crismal, misa solemne, misa del gallo, misa de réquiem… van en minúscula). La Misa, un libro de Francisco Luca de Tena ayuda, sin embargo, la necesidad de ese vocablo al inicio de una oración exige mayúscula: Misas a las 9 am y 6 pm.

Con la palabra templo (Monte del Templo), abogado (Abogado del Estado), dictadura (Dictadura con respaldo popular), tiranicidio (Tiranicidio es un hecho justificado),  héroe (Héroes de la Restauración), general (fortaleza General Benito Monción), coronel, (calle Coronel Fernández Domínguez).

No encuentro ni se me ocurre una expresión denominativa que en la que la palabra senador tenga que escribirse en mayúscula.

El conjunto de los senadores forma el Senado. Hay un senador presidente, senador vocero y un senador por cada provincia. Ni siquiera en la comedia “La broma del senador”, de Franklin Domínguez el vocablo lleva mayúscula. Un titular de periódico, sí: Senador propone leyes para fortalecer la seguridad. En cuanto a agricultor (Día del Agricultor), profesor (Asociación Dominicana de Profesores), ingeniero (Casa del Ingeniero).

La palabra ministro no ofrece expresiones denominativas que impliquen su uso en plural (ministro de la Presidencia, ministro del Señor, despacho del ministro, primer ministro…).

 En la República Dominicana esta denominación tiene alguna fuerza porque está establecido en la Constitución, artículo 137, un órgano llamado Consejo de Ministros.

En los nombres de instituciones suele formar parte de la denominación el sustantivo genérico que designa la clase a la que pertenece la entidad: Academia de la Lengua, Partido Revolucionario Moderno, Departamento de Recursos Humanos, Organización Mundial de la Salud.