La TV avanza, pero…
El avance y el desarrollo tecnológico está llevando a la televisión a niveles insospechados en cuanto a calidad de imagen.
No bien se han convertido en tendencia los aparatos receptores de alta definición, cuando ya ha llegado el sistema 4K que multiplica por cuatro la capacidad del Full HD.
Hemos visto aquí en exhibición televisores 4K de más de 50 pulgadas, con precios que sobrepasan
el medio millón de pesos, que según nos dicen los concesionarios de algunas tiendas, han tenido aceptación en una clientela en capacidad de adquirir esos equipos de amplio avance tecnológico.
Y claro está, sería un desperdicio adquirir un equipo así para ver la mayoría de los canales locales, muchos de los cuales lo que dan es pena y verguenza, por la mala calidad de la señal que generan no solo en el aire, sino en los sistemas de televisión por cable.
Salvo honrosas excepciones, aquí hay una cantidad de canales que deberían estar cerrados por el criterio con que se manejan, pues no son más que ventorrillos con antenas, que solo sirven para provocar contaminación visual.
Televisoras que aparte de su deficiente señal, lo que están es llenos de programas malos de panel, de dos butacas y una mesita en el centro, que se mantienen en el aire por obra y gracia de algún anunciante del gobierno.
¿Comprar un receptor de televisión 4K para ver eso?.
En la televisión pagada se ofrecen canales HD, pero el sistema de enlace de algunas de las prestadoras de servicios no permiten más de 720p lo que las imposibilita alcanzar lo 1040p y muchos menos 4K.
Lo que da pena es tanta gente carenciada de información comprando equipos caros, a los cuales no pueden sacarle provecho.
Imposible contar aquí con un Consumer Reports, o con una línea idónea de enseñanza con la que se oriente y enseñe a la gente en torno a toda la avalancha tecnológica que estamos experimentando y de cómo adquirir los equipos que realmente necesitan.

