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Arte Nacional

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Joseph Caceres

Una guagua cultural que va en reversa

-En una conversación de amigos recordábamos con nostalgia aquellos años de esplendor de las artes, en una época donde no existía el Ministerio de Cultura, y sin embargo se desarrollaba una gran jornada y labor cultural en el seno del pueblo.

En los parques se presentan retretas y conciertos con las bandas de música pertenecientes a la policía, las Fuerzas Armadas, los bomberos, y en las provincias con las bandas municipales.

El Teatro Universitario, la Rondalla y el Coro de la UASD recorrían el país los fines de semana, en presentaciones populares, como parte de un programa del Departamento de Extensión Cultural.

En el Ayuntamiento del Distrito Nacional había un coro y un grupo de teatro que también desplegaba actividades a nivel popular.

En Bellas Artes se contaba con el Teatro Rodante que servía para practicar a los estudiantes de arte escénico, pero que también llevaba sus montajes a los barrios.

Los clubes culturales también tenían agrupaciones de aficionados en las cuales se iniciaron en las artes muchos que luego se convirtieron en profesionales.

Nada de eso existe o se hace ya. Todas las agrupaciones de arte itinerantes han desaparecido.

Y aunque el país cuenta con un Ministerio de Cultura, dotado de presupuesto, con mucha gente talentosa que la dirige, al sacar cuenta y comparar sus actividades con las del pasado, fácilmente se puede ver que no hay punto de comparación.

Se produjo un penoso repliegue que dio al traste con los clubes culturales y los grupos artísticos populares, que mantenían a la juventud enfocada en preocupaciones esenciales en el orden artístico y cultural.

Qué bonito era cuando las familias iban al parque a disfrutar de una retreta con la Banda Municipal.

O a ver a la Rondalla Universitaria, al Teatro, el Coro, el grupo de Poesía Coreada, a los festivales de teatro de los clubes barriales, en fin, actividades de una agenda que hoy día ha sido sustituida por el teteo.

Lo recordaba con nostalgia, porque fui parte de ese hermoso programa de exposición de arte en el seno del pueblo, junto al entrañable y bien recordado Jimmy Sierra, en la época en que la doctora Milagros Ortiz Bosch, era encargada del Departamento de Extensión Cultural de la UASD, y quien escribe era director del Teatro Estudio del Movimiento Cultural Universitario.

Por: Joseph Cáceres
josephcaceres.net

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