Asuntos nucleares



Mangos, aguacates, lechosas y otras frutas parecidas, así como hortalizas diversas, fueron letalmente atacadas durante el 2015 y el 2016 por un enjambre creciente de la llamada Mosca Mediterránea de la Fruta, o Ceratitis capitata.

El impacto fue tal que la noticia corrió rápido fuera del país y, en breves semanas, el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de los Estados Unidos (APHIS) dispuso la prohibición de la entrada a territorio estadounidense de esos productos agrícolas desde la República Dominicana. La expansión de la plaga preocupaba a nuestros productores, que exportan alrededor de 700 millones de dólares de productos agrícolas, de los cuales cerca del 30% son frutos y hortalizas.
¿Cómo fue eliminada esa plaga, al punto de que en julio del 2017 se declaró al país nación libre de la mosca mediterránea?.

Simplemente liberando por vía aérea y por tierra en todo el país más de 4 mil millones de moscas Ceratis capitata macho, completamente esterilizados e inútiles para procrear, traídos desde un criadero especial en Guatemala. Esos millones de moscas machos fueron esterilizados cuando fueron sometidos a irradiación con rayos gamma, de origen nuclear.

Esa tecnología ha sido promovida por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), de las Naciones Unidas, como cooperación técnica nuclear con numerosos países. El impacto de la plaga significó pérdidas por más de 40 millones de dólares al país, según un informe del Ministerio de Agricultura 2017.

Ejemplos como ese abundan en el área de la salud mediante proyectos de terapia e imágenes para diagnósticos clínicos basados en radiaciones nucleares; así como estudios metabólicos; irradiación de alimentos agrícolas de vida corta, estudios hidrológicos, análisis de muestras ambientales, ensayos industriales, investigación científica y decenas de otras aplicaciones útiles de las radiaciones y la energía nuclear.

Esos son, esencialmente, una reducida cuenta de los llamados “asuntos nucleares” que planifican, financian e implementan los estados de todo el mundo a través de organismos o agencias especializadas en “asuntos nucleares”.