Opinión Articulistas

Betancourt vs. Trujillo

Betancourt vs. Trujillo

Eduardo Álvarez

Los regímenes de facto, tiránicos, solo salen a la fuerza, por las malas. La propia Venezuela, a través de Rómulo Bentancourt, nos dio la mano en diversas ocasiones cuando estábamos hartos de Trujillo. Por esto y por acoger generosamente a nuestro Padre de la Patria en sus últimos días le estamos eternamente agradecidos.

Demócrata cabal, estuvo involucrado en conspiraciones contra el Rafael Leónidas Trujillo. Ferviente defensor de la democracia y un líder en la lucha contra regímenes autoritarios, su oposición a Trujillo fue particularmente auxiliadora debido a las violaciones de derechos humanos y la naturaleza represiva del régimen del dictador dominicano.

Betancourt, tras haber sido forzado al exilio en Venezuela debido a sus oposiciones políticas, se convirtió en un líder de la oposición contra Trujillo desde el exterior. Durante este tiempo, organizó y apoyó movimientos en busca de derrocar su régimen.

Dio apoyo a los opositores dominicanos. Esto incluyó asistencia logística y financiera a diferentes intentos de derrocar a Trujillo, involucrándose directamente en el activismo contra su gobierno. En la década de 1950, se llevaron a cabo varios intentos de invasión a la República Dominicana por parte de exiliados. Aunque Betancourt no organizó personalmente todas estas acciones, su apoyo a estas iniciativas fue considerado un acto heroico de rescate de la libertad y democracia abolidas durante 31 años.

En definitiva, la oposición de Betancourt a Trujillo fue parte de la lucha de los pueblos latinoamericanos por la democracia en un contexto donde había gran represión y autoritarismo. Esto culminó en el asesinato de Trujillo el 30 de mayo del 1961, un evento que fue el resultado de la combinación de la resistencia interna y la presión externa.

Hay una expresión, muy a propósito, en Julio César de Shakespeare, que sugiere que la libertad para el pueblo viene de la desaparición del tirano. Es pronunciada por Bruto y se parafrasea como: «¿Prefieres que César siga gobernando, y morir todos esclavos, a que sea sustituido César, y así todos vivir libres?”. Todos tenemos una respuesta razonable a esta cuestión.