Catalejo

Cuba bajo asfixia: el bloqueo que no cesa

Cuba bajo asfixia: el bloqueo que no cesa

Anulfo Mateo Pérez

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EE.UU. contra Cuba continúa siendo uno de los sistemas de sanciones más prolongados de la historia contemporánea, y en el contexto actual adquiere nuevas dimensiones que afectan tanto la vida de cubanos, como las dinámicas geopolíticas regionales.

No se trata sólo de una política heredada de la Guerra Fría, sino de un mecanismo activo que se ajusta y recrudece según los intereses estratégicos del imperio estadounidense y sus socios sin decoro.

En los últimos años, lejos de flexibilizarse, las restricciones han sido reforzadas mediante sanciones adicionales, limitaciones al acceso a combustibles y obstáculos al financiamiento internacional.

Así, se afecta la salud del pueblo cubano, su alimentación y energía, generando una presión estructural que trasciende el ámbito político y se convierte en un problema humanitario de primer orden.

La crisis energética ha evidenciado con mayor crudeza las consecuencias del cerco. La dificultad para importar petróleo, agravada por tensiones globales en el mercado energético, ha provocado largos apagones.

Además, viene afectando la producción nacional, por lo que este escenario no debe analizarse al margen de las restricciones impuestas a navieras, aseguradoras y entidades financieras que intenten comerciar con la isla.

Cuba en el límite de la asfixia. Ha sido cercada con más crueldad por EE.UU., tras la caída de la URSS, sumada a la colaboración de gobiernos genuflexos, que representan sólo los intereses corporativos y de su clase.

Rusia retoma ejercer su derecho, que se extiende al pueblo cubano, pese a las amenazas de un imperio derrotado en oriente medio. Llega petróleo a Cuba… y llegará más, para su regocijo y de nuestros pueblos.