Como una “cacería de brujas” calificó el representante legal de establecimientos y tiendas chinas, Ramón Peralta, la forma en que las autoridades dominicanas han manejado los procesos de regulación de estos negocios.
Peralta sostuvo que no ha observado cierres prolongados de empresas de capital nacional por períodos superiores a cuatro meses, mientras que establecimientos de capital chino sí han sido objeto de clausuras bajo esas condiciones.
“Hemos tenidos cierres desproporcionales y cierres que consideramos arbitrarios… Nosotros tenemos reporte incluso de establecimientos de varias provincias y lugares que se han cometido atropello”, afirmó este miércoles durante rueda de prensa.
El jurista además negó que esa comunidad sostenga una competencia desleal en la venta de bienes, como han afirmado gremios comerciales dominicanos.
“En el país existe algo que se llama oferta y demanda. En ese sentido, los chinos ofrecen un precio, y si los consumidores están dispuestos a pagarlo porque entiende que pueden ahorrarse cinco pesos, eso no es deslealtad”, expresó.
En tanto que, Jessica Peng, representante del sector, sostuvo que las empresas chinas cumplen con las normativas legales, fiscales y laborales vigentes, y reiteraron su compromiso con la transparencia y el desarrollo económico del país.
Peng afirmó que la mayoría de los comercios y empresas chinas operan dentro del marco jurídico dominicano, incluyendo el Código Tributario y la Ley General de Aduanas, garantizando que sus actividades se desarrollen conforme a la ley.
Indicó que existen casos puntuales que se encuentran en proceso de adecuación normativa, para los cuales el sector ha expresado su disposición de trabajar con el acompañamiento de las autoridades, a fin de subsanar cualquier brecha técnica de manera ordenada y transparente.
Sostuvo que el empresariado chino se considera un aliado estratégico de la inversión extranjera, con un aporte relevante a la generación de empleos y a la dinamización del comercio en distintas zonas del país.
Ambos representantes llamaron a mantener canales de diálogo institucional abiertos que permitan fortalecer la seguridad jurídica y preservar un clima de negocios estable para todos los actores económicos.
Destacaron que la inversión china representa una inyección de miles de millones de pesos a la economía dominicana, con impacto directo en el empleo y en sectores conexos como servicios y comercio.
En el plano social, señaló que el sector empresarial chino ha canalizado, en lo que va de año, más de RD$50 millones en aportes y donaciones a instituciones de asistencia y respuesta social, incluyendo la Cruz Roja Dominicana, la Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos, así como programas de apoyo a poblaciones vulnerables.

