Opinión Articulistas

Camino pedregoso

Camino pedregoso

Rafael Santos

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Es difícil, muy difícil el panorama político que rodea al Partido Revolucionario Moderno (PRM). El escenario internacional que se viene observando desde esta parte del planeta, se torna cada vez más incómodo en términos electorales, lo que ocasiona cierto nerviosismo en algunos litorales del oficialismo.

Si de verdad los perremeístas quieren retener el poder, estos deben  saber actuar y, sobre todo, entender que, si continúan dando malas pisadas, las mismas podrían ocasionarles serios problemas a su estabilidad, y de paso, llevarlos hasta un incierto lugar desde donde les sería muy difícil recuperarse.

Algunos que otros no han querido entender que el momento actual es de suma delicadeza y que cada minuto, cada decisión, cada intervención por alguno que otros medios de comunicación, reviste importancia capital dentro de un escenario que no les está dando tregua a nadie ni a nada.

Hace tiempo escribí por este medio, que algunos funcionarios y/o dirigentes del oficialismo no estaban cuidando la figura ni el símbolo presidencial, y el tiempo, aunque algunos no lo han querido entender me ha estado dando la razón.

La madurez y la inteligencia política-emocional es lo que se impone, no solo en el gobierno, sino en la misma clase dirigencial de ese partido, en donde vemos que muchas veces hasta con indelicadezas actúan cuando en ciertos litorales se tratan como si fueran parte de la oposición y no de un mismo cuerpo político que con sus virtudes y defectos han estado llevando las cosas con cierta estabilidad.

Repito, la difícil situación internacional es una constante amenaza. Es sobre este y otro tenor que los oficialistas deben de trabajar, en pos de la unidad que hoy más que nunca requieren si de verdad desean mantenerse en el poder más allá del 2028.