La muerte a cuchilladas del conductor de un camión recolector de basura por motoristas en Santiago, tras un problema de tránsito, no es un suceso que puede considerarse aislado. Refleja la violencia y la desprotección de ciudadanos que circulan por las calles en vehículos o a pie.
Según familiares, antes de ser atacado el conductor Deyvi Carlos Abreu Quezada pidió un auxilio que no encontró y exclamó: ¡Policía, me quieren matar!
Abreu Quezada, quien se desempeñaba como chofer de un camión recolector de desechos sólidos del Ayuntamiento de Santiago, trató de resguardarse de sus feroces atacantes.
En un video que circula en las redes se escucha al conductor cuando dice: “Me quieren matar aquellos, policía, me quieren matar”.
Tal parece que la Policía no tuvo tiempo o nada hizo para impedir un crimen que ha consternado a la población.
El suceso se originó tras un roce de tránsito entre el camión y el conductor de la motocicleta. Por el caso hay detenidos ocho motoristas.
El homicidio saca a flote múltiples ingredientes. Además de la conducta violenta de motoristas que transitan como si poseyeran licencia para violar las leyes, el suceso evidencia la aparente negligencia de la Policía para evitarlo.
Con la captura y sometimiento de los presuntos homicidas tiene también que ordenarse una investigación para determinar si en verdad se le negó protección a un ciudadano que clamaba ayuda para evitar su muerte.

