En el almuerzo semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, aseguró ayer que la diplomacia dominicana está comprometida con la democracia, los derechos humanos y el respeto a los Estados./Foto José de León
El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, resaltó ayer la solidez de las relaciones entre China y República Dominicana, destacando que el intercambio comercial entre ambos países creció, del 2018 al 2025, de 2,700 a 5,200 millones de dólares, lo que representa un incremento cercano al 50 %.
Manifestó que los problemas con los comercios chinos en la República Dominicana se tratan de una “simple competencia comercial” y que las autoridades nacionales tienen la responsabilidad de determinar si la misma es desleal. “Hay que ver si hay competencia desleal”, manifestó el funcionario durante una entrevista en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio.
Estuvo acompañado de los viceministros Opinio Díaz, Francisco Caraballo y Hugo Francisco Rivera, así como del director de Estudios y Análisis Estratégicos, Anselmo Muñiz. El funcionario respondió preguntas sobre la afirmación de la embajadora de Estados Unidos, Leah Francis Campos, en el sentido de que un punto de su agenda en la República Dominicana es contrarrestar la influencia china en América Latina. Álvarez definió como “normales” las relaciones del país con China.
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Vínculos estables
El funcionario expresó que para República Dominicana es esencial mantener vínculos estables y amistosos con China y Rusia, porque esos países pueden vetar cualquier medida del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que ayude a establecer la paz en Haití.
“Nosotros necesitamos mantener vínculos estables y amistosos tanto con la República Popular China como con la Federación de Rusia, porque forman parte de los cinco estados permanentes en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; si uno de ellos vota en contra de una medida relacionada a Haití, esta no pasa”, manifestó el canciller Álvarez.
Sobre las relaciones con Haití, consideró que la República Dominicana es un actor importante para lograr la estabilidad y la pacificación en esa nación vecina. Manifestó que espera que esa meta empiece a lograrse con la fuerza especial contra las bandas que estará llegando a partir de abril. En torno a la diplomacia entre ambas naciones, aseguró que hasta que no haya paz en Haití no será posible tener una relación absolutamente normal en ese aspecto. «Para nosotros, Haití es fundamental», indicó.
Posición sobre Cuba
El ministro Álvarez expresó que, aunque el Gobierno dominicano no comparte el modelo político cubano, mantiene el enfoque de interactuar con los Estados en función de intereses bilaterales y respeto mutuo, sin que ello suponga apoyo a sistemas políticos específicos.
Explicó que no cree en una política exterior que busque causar sufrimiento a la población ni en respaldar sanciones que afecten directamente a los ciudadanos.
Consideró que, aun con gobiernos con los que se mantienen confrontaciones ideológicas, como ocurrió con Venezuela, el intercambio diplomático y consular puede mantenerse y, en algunos casos, continuar abierto como una vía de diálogo. Resaltó el compromiso del país con la democracia, los derechos humanos y el respeto entre los Estados.
