Semana

Carlos Batista, hasta pronto

Carlos Batista, hasta pronto

Carlos Batista Matos

Tras la fachada de “el más caro” —una construcción mediática que él mismo cultivó—,Carlos Batista Matos era, en esencia, un profesional disciplinado, lector cotidiano y un hombre con una trayectoria digna de ser estudiada con respeto y admiración.

Fue uno de los pilares de la crónica de arte moderna en el país. Fue de los primeros periodistas en profesionalizar el área de espectáculos, dándole peso dentro de la prensa escrita y televisiva en una época en que estos temas eran vistos como secundarios.

Su estilo directo, su particular uso del lenguaje y su longevidad en los medios lo convirtieron en un referente de la crónica social y de arte. Ahora que nos ha dejado, su trayectoria permite acercarse a una vida profesional muy definida, desarrollada con inteligencia, consistencia y un profundo sentido de incidencia mediática.

El hombre “más caro” ya no estará más: ni en la televisión desde su espacio Con los famosos, ni en los afanes de su próximo libro —un enfoque crítico sobre la música urbana—, ni en las tareas de preproducción del documental El ADN de la bachata, un recorrido internacional por las expresiones de este popular ritmo nacional.

Ojalá ese documentar pueda seguir adelante y ser dedicado a su memoria.
Fue un hombre dado a servir por medio de la información actualizada, la entrevista y el sentido del humor popular perfumado de sarcasmo y genialidad verbal.

Su vida es signo de notable resiliencia, de una gestión cultural trascendente y del ejercicio de una férrea autodisciplina, expresada en una combinación poco común de glamour televisivo, rigor investigativo y compromiso con la preservación del patrimonio musical dominicano. Su legado radica en haber combinado el periodismo de farándula con la investigación seria, la documentación histórica de géneros populares y la promoción cultural institucional.

Carlos Batista Matos fue una de las figuras más icónicas y pintorescas del periodismo de espectáculos.
Lo hemos despedido con dolor y esperanza. Hasta pronto Carlos. Hasta pronto.