Cartas de los lectores



Policía Juvenil Comunitaria

Señor director:
Los medios de comunicación siempre serán la vía principal para hacer público aquello que amerite ser conocido, así sean atropellos e injusticias o las buenas acciones a favor de la sociedad.

En ese aspecto, vale destacar a la Policía Nacional, institución que pese al auge de delincuencia y violencia existente en el país, sigue en pie no solo para combatirla sino también para crear conciencia y dar formación a través del programa Policía Juvenil Comunitaria a niños y adolescentes.

Sin dudas, el mayor general Ney Aldrin Bautista Almonte, director general de la institución del orden, da un paso acertado con este programa, del cual ya cientos de jóvenes en diferentes puntos del país se han graduado con miras a continuar su proceso de formación en otras áreas.

Esta estrategia de formación es un acto aplaudible cuya finalidad es obvia y necesaria, promover una cultura de paz en valores así como orientar a los niños, niñas y adolescentes en distintas materias como acciones cívicas, el respeto a los símbolos patrios, liderazgo, prevención en los embarazos, formación contra las drogas y pandillas, entre otros.

En la actualidad, cuando son tantas las quejas y gritos de la sociedad sobre la falta de valores en práctica, la violación a nuestros derechos, el no cumplimiento de nuestros deberes y otros factores que van en detrimento del desarrollo social e individual, es bueno rescatar a los jóvenes, ya que en poco tiempo serán quienes tomen sus propias decisiones y las del país.

Con la formación preventiva en valores de los adolescentes en cada sector en que se ha puesto en marcha la Policía Juvenil Comunitaria, dirigida por el coronel Jacobo Mateo Moquete, se busca impedir la inserción de dichos jóvenes en vicios y actos delictivos, sumarle al país hombres y mujeres que implementen lo aprendido en sus respectivos sectores o donde quieran que se encuentren.

Es necesario emular este tipo de proyectos, que no sea exclusivo de la Policía Nacional, que otras instituciones en la medida de sus posibilidades y funciones integren en sus programas de desarrollo estrategias de formación y capacitación juvenil. Es responsabilidad de todos mejorar el destino de esta nación.
Atentamente,

Yesika Florentino Castro