Cartas de los lectores



Nada bueno

Señor director:
El entorno internacional, matizado por la guerra comercial entre las dos economías más grandes del planeta, no augura nada bueno para el resto de las economías.

Aún y cuando ésta llegue a su final dentro de unos meses, es lo que los especialistas prevén, por los efectos negativos que pudiera endosarle a los planes reeleccionistas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los daños se harían sentir aún meses después para las economías emergentes como la nuestra.

Si asumimos que nuestro presupuesto tiene un gran componente de deuda y que viene arrastrando un déficit (el imparable endeudamiento lo demuestra) y que resulta muy mutilado por las grandes erogaciones para el pago de intereses de la deuda y pequeños abonos al capital, ponerlo al servicio de una candidatura, pudiera ser el inicio del más brutal de todos los déficits que hemos tenido
Candidaturas bien posicionadas lo han producido, llevar una que marca menos de un 10% en la intención del voto, a un 45% o más, pudiera ser el fin de la tan famoso y cacareada estabilidad macroeconómica.

El presidente Danilo Medina domina muy bien esos temas y sabe de las consecuencias de vaciar el presupuesto en favor de una candidatura, en un entorno doméstico e internacional muy desfavorable
Que Dios lo ilumine y piense en el país

Atentamente,
Ramón De la cruz
Caos en calles

Señor director:

La Dirección General de Tránsito y Servicio de Transporte Terrestre (Digesett), como se denomina la antigua Autoridad Metropolitana del Transporte (Amet), tendrá que desplegar una intensa batida para imponer el orden y la seguridad en las calles.

No puede ser que los peatones no puedan caminar por las aceras, porque están ocupadas por vehículos o por algún tipo de negocio. No es lo peor. Lo peor pueden ser los estacionamientos de vehículos en zonas que tienen hasta letreros de no estacione.

Son muchas las calles de todos los sectores de la ciudad con tramos que han sido privatizados por parqueadores y dueños de negocios sin que los agentes de la Digesett se den siquiera por enterados. ¿Tendrá que pasar otra tragedia para que los agentes actúen? Es lo que parece frente a su indiferencia.

Atentamente,
Carlos Rodríguez