Reiteramos que la primera actitud frente a un vocablo extranjero que quiera entrar a nuestra lengua debe ser evitarlo, pero si el extranjerismo resultara indispensable, procede adaptarlo al castellano. Un vocablo exótico se hace necesario porque representa una cosa, una cualidad, una circunstancia o una acción que no ha sido nombrada en español.
Abordaremos palabras extranjeras relacionadas con alimentación y bebidas y las circunstancias que rodean a esos placeres. Estas recomendaciones están avaladas por el Diccionario panhispánico de dudas, publicación de la Asociación de Academias de la Lengua Española y la RAE.
Veamos:
/Beicon/ (bacon). Del inglés. Panceta ahumada. Lo que llamamos tocineta. Otra forma de adaptación es /bacón/, más fiel a la grafía original, mientras la anterior lo es a la pronunciación. /Bistec/ (beefsteak). Voz inglesa. Bistec es un perfecto ejemplo de adaptación. Filete de res. Plural: bistecs. Esta adaptación no niega su origen y se ajusta al perfil del español.
No dude usted en llamar /besamel/ o /bechamel/ (del francés béchamel) a la salsa hecha con harina, leche y mantequilla con la que se aderezan algunos platos. En español es palabra aguda, sin tilde. /Brandi/ es preferible al vocablo inglés brandy, aguardiente tipo coñac elaborado fuera de Francia. Plural es brandis.
Comida variada puesta sobre una o varias mesas, para que los comensales escojan a su gusto. Eso es /bufé/, del francés bufett, pero nunca bufete (oficina de abogado).
En el bulevar (del francés boulevard) o en un /búngalo/ o /bungaló/ (bungalow) puede usted apreciar el /buqué/ (bouquet) o aroma de su vino y más tarde disfrutar de un /capuchino/ (cappuccino). Italiano. Tipo de café. Si tuviera invitados, no coja estrés, ordene por /cáterin/ (catering). Esta voz inglesa significa servicio de comida. En español adquiere acento de esdrújula. Su plural no varía: los cáterin.
Cachú, del inglés ketchup. Salsa de tomate condimentada con vinagre, azúcar y especias. Se aceptan las adaptaciones kétchup, cátchu. En el habla dominicana, una particular adaptación: cachú.
Sean o no franceses los invitados, usted puede brindar con /champán/ (champagne). Vino espumoso procedente de la región francesa de Champagne. También se adapta como /champaña/, grafía más aproximada al francés. La otra gran bebida de Francia es el /coñac/ (cognac). El grupo –gn en francés suena eñe, pero esa lengua no tiene el signo –ñ, muy propio del español. De Francia nos llega también la voz /cruasán/ (croissant). Pan en forma de medialuna. /Cóctel/ es la adaptación de la voz inglesa cocktail, mezcla de bebidas.
Crep (Del francés crêpe). Tortita muy fina de harina, leche y huevos, que suele servirse enrollada y con un relleno dulce o salado. Se adapta como /crepa/ y /crep/. El café /expreso/ será mejor que exprés.
Para comer /espagueti/ no es preciso ir a Roma. (spaghetti). Voz italiana. Pasta alimenticia larga. Es preferible escribir /fuagrás/ (foi-gras). Voz francesa que denomina un plato hecho a base de hígado. Recuerde, no se pierde /glamur/ (glamour) ni se deja de ser /gurmé/ (gourmet), porque escriba así estos vocablos.
Viene bien tomarse un /jaibol/ (high ball). Inglés. Bebida alcohólica mezclada con otra, mientras se espera una /lasaña/ (lasagna) o un platillo de /mozarela/ (mozzarella), queso fresco hecho con leche de búfala. Si tiene dudas, consulte al /sumiller/ (sommelier, en francés). Persona encargada de vinos y licores en un restaurante. Podría recomendarle un /vermú/ (vermout o vermouth). Voz francesa tomada del alemán (wermut). Es licor aperitivo hecho con ajenjo. Para otro momento procede /yogur/ (yoghourt, yogourt). Voz de origen turco.
¿Qué decir de la voz inglesa “whisky”? Se recomienda la escritura /wiski/ para el nombre en español que identifica al licor británico.
Todo lo antes mencionado, en español se come mejor.

