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Clásico Mundial 2026

Clásico Mundial 2026

Carlos Manuel Estrella

Hay frases que retratan realidades y se repiten como sentencias firmes, tal el caso de que el deporte unifica pueblos, derriba fronteras y genera fuertes sentimientos de identidad, orgullo y satisfacción íntima, por encima de las divergencias de la convivencia humana y política en diferentes situaciones.

La actividad física que el hombre realiza desde tiempo inmemorial, como juego o competición que supone fuerte entrenamiento y que tiene sus reglas, no solo es recreación y pasatiempo, sino que provoca placer y diversión, además de ser multimillonaria maquinaria económica, cuando es a nivel profesional.

Los dominicanos tienen y sienten un atractivo especial por el béisbol, por encima de cualquier otro deporte, al extremo de definirlo con nombre particular como “pelota”, parte de la identidad nacional, ligado a la idiosincrasia, con sus frases y situaciones traducidas como retrato de la cotidianidad y la política.

Para el quisqueyano la pelota es pan nuestro de cada día, marca país, objetivo de fama y fortuna desde el nacimiento de cada niño que es proyectado como futuro atleta en busca de una contratación millonaria en el negocio de las Grandes Ligas estadounidenses o MLB, por sus siglas en inglés, gracias a este “pasatiempo nacional” que es industria local, una fábrica de cotizados peloteros.

El Clásico Mundial 2026, en que se aspiraba que el país emulara la hazaña de 2013 de campeón invicto, tuvo quizás la mejor representación nativa, pero su desempeño arrollador fue frustrado en el partido eliminatorio en semifinal con Estados Unidos, no obstante haber dominado todas las estadísticas previas.

A la hora clave se unieron diversos factores, como el arbitraje y sequía ofensiva, que operaron en negativo y provocaron un final infeliz, no obstante el mar de emociones, de unidad y orgullo que vivieron los dominicanos aquí y en todo el mundo, con la gran labor del equipo tricolor que por más de una semana hizo vibrar el nacionalismo puro y la identidad graficada en el poder del plátano