SANTIAGO. La juez del Tribunal de Atención Permanente de aquí dictó medida de coerción de tres meses al raso policial Genaro Leonte Lozano Cruz, acusado de asesinar al comerciante Vinicio Antonio Castillo Espaillat Germosén, en Tamboril.
La medida fue dispuesta por la licenciada Therma Reyes García la noche del jueves, tras una audiencia que se vio matizada por incidentes, en algunos de los cuales tuvieron participación familiares y amigos de la víctima.
La magistrada García consideró que el raso Lozano Cruz dio validez a la posición del Ministerio Público, representado por la licenciada Johanna Bejarán, quien estima que Espaillat Germosén fue asesinado de forma premeditada por el policía.
Para avalar esa acusación, la fiscal adjunta mostró a la juez los resultados de la autopsia, en los que se establece que Espaillat Germosén murió a causa de un balazo en la parte derecha del cuello.
Las fotos tomadas a esa parte del cuerpo del comerciante asesinado muestra residuos de pólvora alrededor del orificio por donde penetró el proyectil, lo que de acuerdo a la licenciada Bejarán, evidencia que le dispararon con el cañón del arma en ese lugar.
A pesar de esa prueba, el policía mantuvo que disparó a larga distancia contra Espaillat Germosén luego que supuestamente el comerciante lanzó sobre una patrulla el vehículo que conducía.
Una fuente judicial confió que la fiscalía cuenta con un testigo de cargo que presenció el crimen y quien minutos antes había sido arrestado por la patrulla de la que el raso Lozano Cruz era parte.
Asegura que Espaillat Germosén fue baleado en circunstancias diferentes a las que dice el policía. Asimismo, que al momento de realizar las detenciones y chequeos, los integrantes de la patrulla tenían colocadas sobre sus cabezas pasamontañas.
El asesinato del comerciante Espaillat Germosén provocó una ola de protestas en Tamboril pues, desde el primer momento sus familiares y amigos pusieron en duda la versión de la Policía.

