La misma ruta
El supuesto plan para eliminarlo que ha invocado el exteniente del Ejército John Percival Matos para no entregarse a las autoridades para ser interrogado por crímenes y asaltos que se le atribuyen es el mismo argumento que enarboló el teniente Fernando de los Santos (La Soga) para su desaparición desde 2012 hasta la fecha.
De La Soga, acusado de sicariato, no se conoce desde entonces el menor rastro, aunque las especulaciones hayan abundado al por mayor y detalle. A casi dos meses de la desaparición de Percival Matos, de 34 años, implicado en el asalto a un camión de valores en Bella Vista Mall, donde fue muerto un vigilante, el misterio que rodea su caso no ha dejado de llamar la atención.
En principio el imputado declaró que no se entregaba a la Policía por temor a que lo mataran, despertando de inmediato las más variadas sospechas sobre la implicación de agentes del cuerpo en los crímenes y delitos por los que se le persigue.
Tanto la desaparición de La Soga como la de Percival Matos tejen una estela de misterio que constituye un desafío para la jefatura de la Policía. No hay excusas para el velo misterio que rodea ambos casos.

