San José.- El Gobierno de Costa Rica instó este lunes a los costarricenses a evitar viajes no esenciales a Cuba y a los que ya se encuentran en la isla a salir de allí ante la crisis de combustible, alimentos y electricidad que atraviesa ese país.
«Debido al agravamiento de la escasez de combustible, electricidad y productos básicos, como alimentos, agua y medicamentos en Cuba, se insta a todos los costarricenses que permanecen en la isla a salir de ella mientras haya vuelos comerciales disponibles. De igual manera se recomienda la suspensión de viajes no esenciales a Cuba», indicó un comunicado publicado por la Cancillería de Costa Rica.
El pronunciamiento también advierte que «las posibilidades de evacuar a costarricenses, ya sea residentes o turistas en caso de emergencia son muy limitadas» y que el Gobierno «no dispone de los recursos económicos ni materiales necesarios para llevar a cabo este tipo de operaciones».
Crisis en Cuba y sanciones internacionales
Cuba atraviesa una grave crisis económica y energética, marcada por la escasez de productos básicos, la falta de combustible y frecuentes apagones, un contexto que las autoridades cubanas atribuyen en gran medida al endurecimiento de las sanciones estadounidenses, además de a factores internos y al impacto acumulado de la pandemia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el pasado 29 de enero a través de una orden ejecutiva con aranceles a los países que vendan o proporcionen petróleo a La Habana.
La isla lleva varios años sumida en una de sus peores crisis debido entre otros factores a la ineficiencia de su sistema económico centralizado y traducida en desabastecimiento de combustible, alimentos, medicinas y otros productos básicos.
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Cuba atraviesa una crisis económica y energética que se ha intensificado en los últimos años, caracterizada por la escasez de combustible, alimentos, medicinas y electricidad.
Las autoridades cubanas atribuyen gran parte de esta situación al endurecimiento de las sanciones internacionales, principalmente de Estados Unidos, así como a problemas estructurales internos y al impacto acumulado de la pandemia de COVID-19.
En enero de este año, el presidente estadounidense Donald Trump emitió una orden ejecutiva amenazando con imponer aranceles a países que suministren petróleo a La Habana, lo que agravó aún más la escasez de combustible y limitó la capacidad de transporte y producción en la isla.

