SAN JUAN DE LAMAGUANA. Productores agrícolas y ganaderos contemplan declarar en estado de emergencia el valle de esta provincia, debido a la prolongada sequía que padece la zona desde hace unos diez meses.
Dijeron que los principales ríos que abastecen de agua el valle de San Juan, ríos San Juan, Maguana, Mijo, Las Marías, Yabano y Dajay, están virtualmente secos. Desde hace varios meses, por sus cauces apenas se observa una pequeña corriente del preciado liquido.
La hidroeléctrica de Sabaneta, en el distrito municipal del mismo nombre, en la parte norte de esta ciudad, está llegando a su nivel más bajo, cuando el sábado estaba en la cota de 624 metros sobre el nivel del mar, por cuya razón la junta de regantes hace de tripa corazón para distribuir entre sus 6,400 miembros, los 7 metros cúbicos por segundos que le corresponden en estos momentos.
Quien transita por las principales vías de comunicación terrestre de esta provincia, solo observará miles de tareas de tierra blanca, solo en algunas áreas se pueden ver pequeños predios cultivados de maíz que no pasan de las 50 tareas.
Se recuerda que en el 2014, en el valle de esta provincia dejaron de sembrarse unas 140 mil tareas de arroz, en tanto que de la siembra de habichuelas 20104-2015, según los cálculos, se perdió poco menos del 50%, unas 70 mil tareas por diferentes motivos, pero el principal fue por la falta de agua, ya que las plantaciones recibieron ataques feroces de parte del mosaico dora, que transmite el insecto mosca blanca.
Según los expertos en leguminosa, el único insecticida que controla la mosca blanca, es el agua producto de las lluvias, porque las gotas cuando le caen encima, las mata y quedan enterradas en el suelo.
Las autoridades del Ministerio de Agricultura tienen conocimiento de la crítica situación por la que están pasando miles de productores agrícolas y ganaderos de la zona, pero hasta la fecha no se han dignado en convocar a un encuentro para buscar alguna alternativa con relación al grave problema de la falta de agua.
El drama de la sequía que padece la zona, no solo se refleja en la falta de agua para el regadío y dar de beber a miles de cabezas de ganado vacuno que hay en la zona, sino en el abastecimiento de agua potable a los hogares de aquí, por parte del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados.
Manuel Matos Pérez, Milciades Espinosa y Víctor Matos Pérez, los dos productores agrícolas y el tercero presidente de la Federación de Ganaderos del Sur, califican la prolongada sequía como una de las críticas en los últimos 20 años.

