Madrid.- La escritora, periodista y guionista española Elvira Lindo, creadora del personaje Manolito Gafotas, depositó este lunes su legado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, una herencia que, según expresó, refleja su carácter “un poco infantil” y su afición al dibujo.
La autora, Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 1998, dejó su legado en la caja 1.610 de la cámara acorazada del Cervantes en Madrid, espacio que desde 2007 conserva objetos de destacadas figuras de la cultura en español.

Entre los materiales entregados se encuentra una colección de dibujos realizados por ella y por distintos artistas cuando eran niños, entre ellos Michael Jackson, Frida Kahlo, Lucía Berlín, Lola Flores y David Bowie.
Objetos personales y recuerdos literarios
“Dibujar me entretiene mucho y me saca de mi mundo interior”, afirmó Lindo, de 63 años, quien estuvo acompañada por su esposo, el escritor Antonio Muñoz Molina, y por sus dos hijos durante el acto.
También depositó dos libros de su infancia, de Guillermo Brown y Mark Twain, así como una edición holandesa de su novela A corazón abierto, que incluye una fotografía de sus padres en la portada.
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El legado incluye además un cuaderno de notas de la novela En la boca del lobo y el guion de la película La vida inesperada (2014).
Textos inéditos y vínculos personales
Entre los objetos figura un texto inédito de Muñoz Molina sobre su relación con Nueva York, ciudad donde ambos residieron durante varios años.
Asimismo, se encuentra un escrito del novelista y cineasta Fernando Fernán Gómez en el que relata el impacto que le produjo la lectura de El otro barrio, la primera novela para adultos de Lindo, publicada en 1998.

El conjunto se completa con una fotografía de la escritora junto a su esposo en París.
Reconocimiento del Instituto Cervantes
El director del Cervantes, Luis García Montero, celebró la “fuerza literaria” de Elvira Lindo, al destacar su capacidad para convertir a Manolito Gafotas, un personaje radiofónico, en una figura literaria de amplio alcance.
Resaltó que lo hizo con humor, sin sarcasmo, evitando lo políticamente correcto al retratar la familia, el barrio de Carabanchel Alto, los amigos y las contradicciones cotidianas.
García Montero subrayó también la presencia de poesía y humor en su narrativa para adultos, citando obras como El otro barrio, Una palabra tuya, Lo que me queda por vivir y A corazón abierto.

Una autora marcada por el humor y la sensibilidad
El director definió a Lindo como una creadora “cómica sin remedio” y resiliente frente a cualquier forma de censura.
Destacó su inteligencia, su mirada inocente y su permanente espíritu travieso, cualidades que, afirmó, atraviesan toda su obra literaria y periodística.
Con este legado, Elvira Lindo suma su nombre a la lista de grandes figuras que han dejado parte de su historia personal en la memoria cultural del Instituto Cervantes.

