Opinión

El escudo

El escudo

Despojado de sus símbolos liberales, el escudo dominicano actual es diferente al concebido y diseñado por los Trinitarios. Durante estos dos siglos, son más de 20 las versiones del mismo. Los presidentes del país, cambiaban el escudo para afianzar sus posiciones ideológicas. Dos importantes modificaciones fueron las propiciadas durante el gobierno del arzobispo Noel en 1913 y Leonel Fernández en 2010.

En el primer escudo las banderas tenían los dos cuartos azules arriba, además tenía cañones, (como el de Haití) en el centro estaba el libro de los evangelios (no la biblia completa) y sobre este se encontraba el “gorro frigio” y el “oroburo” o serpiente que se come su propia cola; ambos símbolos masones rechazado por la iglesia católica.

Al igual que Washington, Bolívar, y San Martin; Duarte y todos los demás trinitarios eran masones, inspirados por la revolución francesa, opuestos al oscurantismo y agrupados en las distintas logias que se crearon durante la ocupación haitiana.

El juramento por la santísima trinidad aludía a la trinidad cósmica; al dios trino, que incluía la escuadra, el compás, y el ojo que todo lo ve.

La leyenda escrita en la parte superior del escudo es: Dios (eran creyentes); Patria y Libertad; estas últimas dos repudiadas por la iglesia que defendía las monarquías, y rechazaba la libertad propiciando la sumisión del pueblo bajo la doctrina de la fe.

La lectura original del libro de los evangelios era ilegible, aunque en la parte superior izquierda, en lugar de Juan se leía John o James, por lo que se intuye era una biblia protestante, (prohibida por la iglesia católica).

En 1913 se eliminó el gorro frigio, símbolo utilizado durante la revolución francesa y adoptado por los masones, también se eliminó la serpiente y en su lugar se colocó una cruz, además se agregaron los versículos Juan 8: 31 y 32.

En el 2010 el diputado Carlos Peña introdujo en el texto que el libro abierto fuera la biblia y que quedara solo el versículo 32.

El espíritu contestatario de nuestros fundadores, plasmados en esos símbolos, no van a ser defendidos por el instituto Duartiano, entidad que representa a ese mismo sector conservador que se opuso a las ideas liberales.

Ese escudo actual, “a mí, no me representa” Quizás lo consideraría, si se colocara la constitución en lugar de la biblia tal como aparece en una de sus versiones.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación