Editorial

El Oncológico

El Oncológico

El Instituto Oncológico Doctor Heriberto Pieter representa un vivo ejemplo del extravío de Estado y Gobierno  en la fijación de prioridades al diseñar, aprobar y  ejecutar la Ley de Presupuesto Nacional.

Esa institución oficial, a cargo de  detección y tratamiento de enfermedades catastróficas,  se sostiene con acentuada precariedad con los aportes que gestiona su nave nodriza, la Liga Contra el Cáncer, y los  de  empresas y personas físicas.

Inexplicablemente, el Oncológico ha sido excluido de la lista de prioridades en el sistema nacional de salud, como lo demuestra el hecho de que  apenas se consignó en su favor una partida anual de 16 millones de pesos,  a pesar de que sus requerimientos financieros alcanzan los RD$700 millones.

Si se quiere aquilatar la trascendencia  de esa institución en la sociedad hay que decir que  en 2009 registró más de 80 mil consultas y  detectó unos 500 nuevos casos de  cáncer cérvico uterino.

La población de menores ingresos tiene en el Oncológico un gran hospital de referencia para el tratamiento de cáncer de mama y próstata, los más frecuentes en mujeres y hombres.

El Estado asigna menos del 10 por ciento  del presupuesto  real de gasto anual del Oncológico, a pesar de que  la sociedad registra incremento  en tipos de cáncer, la mayoría con  alta mortalidad.

Tan justificada queja ha sido externada por los directores del Instituto de Oncología,  Catalina González Pons y de la Liga Dominicana Contra el Cáncer, Eduardo Segura, junto a Andrés Lugo Vizcaíno, Josefina Ceballos y Antonio Almonte, funcionarios de ambas entidades que acudieron como invitados especiales al almuerzo semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio.

A pesar de su precariedad económica ese hospital   estrenará en 2011 un  nuevo edificio  dotado de equipos  y tecnología de última generación para la detección  de  diversos tipo de cáncer y reducir  significativamente el tiempo  en la aplicación de  radioterapia y otros tratamientos.

Con mayor razón el Oncológico urge y merece una mayor asignación del Gobierno.

El Nacional

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