Página Dos Pulsaciones

En la frontera: Más seguridad

En la frontera: Más seguridad

Foto de archivo

En la medida que se tornan más dramáticas las condiciones de vida en Haití, por aquí tienen más que reforzar la seguridad en la zona fronteriza. Son tantos los conflictos sociales, políticos y económicos en la vecina República que no se sabe el momento en que puede darse un estallido.

Haití es, penosamente, un barril de pólvora. Con los muchos haitianos que legal e ilegalmente residen en esta parte de la isla ya tiene bastante como para tolerar más nacionales de ese país.

El cuadro de penurias e inseguridad reconocido por organismos internacionales es para que se socorra a la nación con reales programas de asistencia humanitaria y cooperación de apuntalar la gobernabilidad.

La comunidad internacional no puede cruzarse de brazos ni pensar que este país es una alternativa frente a la crisis que desde hace tiempo vive un pueblo que hoy, para colmo de males, sufre acoso de pandillas de maleantes.

Puedes leer: RD avanza construcción verja en la frontera con Haití

Y los sectores más representativos no encuentran la manera de deponer sus diferencias para unirse alrededor de un proyecto que privilegie la unidad y el desarrollo de sus fuerzas productivas. En lugar de avanzar, la nación parece que retrocede.

La zona fronteriza, los mercados binacionales y todas las actividades que puedan servir de válvula de escape a los vecinos haitianos tienen que ser supervisadas por fuerzas militares. Lo que no pueden hacer los soldados es excederse en el cumplimiento de su misión.

El Nacional

El Nacional

La Voz de Todos