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Enfoque semanal: Reforma fiscal y aumento de precios

Enfoque semanal: Reforma fiscal y aumento de precios

En los últimos días, el debate sobre la propuesta de reforma fiscal presentada por el gobierno ha cobrado fuerza, generando una intensa discusión entre economistas, dirigentes políticos, empresarios y otras personalidades de la sociedad civil.

Todos coinciden en la necesidad de una orientación que penalice lo menos posible a los sectores productivos y, en definitiva, al pueblo dominicano, que suele ser el más afectado por medidas de esta naturaleza.

Sin embargo, la opinión pública nacional ha comenzado a expresar serias preocupaciones ante el aumento de precios en bienes y servicios. Estos incrementos se atribuyen a medidas adelantadas, tomadas en previsión de los posibles efectos de la reforma fiscal. En particular, se ha observado un alza en productos básicos como el arroz, así como en bebidas alcohólicas, servicios telefónicos y la tarifa eléctrica.

Reforma fiscal y aumento de precios

Hasta abril de este año, el Banco Central situaba la tasa de inflación ligeramente por encima del 3%, destacando que la República Dominicana se encuentra entre los países de la región con menor inflación.

No obstante, los economistas explican que esta baja tasa de inflación no se refleja de igual manera en los precios de bienes y servicios. Si algunos productos están aumentando de precio debido a la anticipación de la reforma fiscal, es crucial que las autoridades tomen medidas efectivas para neutralizar este fenómeno.

La realidad es que la gente no soporta más incrementos en el costo de la vida.

Según datos del Banco Central, hasta febrero de 2024, el costo de la canasta familiar se había incrementado por encima de los 44,000 pesos. Esta cifra es considerable, especialmente si se toma en cuenta los niveles salariales en la República Dominicana.

El salario mínimo en el país, dependiendo del sector, oscila entre 11,500 y 21,000 pesos mensuales, lo que deja a muchas familias en una situación precaria y con dificultades para cubrir sus necesidades básicas.
El hecho de que los precios comiencen a subir tan solo con el anuncio de una reforma fiscal es motivo de gran preocupación.

El gobierno tiene la obligación de tomar medidas para enfrentar esta situación y proteger a la población de aumentos desproporcionados en el costo de la vida.

Entre las acciones que podrían considerarse están el apoyo a los productores nacionales para mitigar los costos de producción y la vigilancia estricta del mercado para evitar prácticas especulativas.

Además, es fundamental que el gobierno lleve a cabo una comunicación clara y transparente sobre la reforma fiscal y sus implicaciones. Los ciudadanos necesitan entender cómo se verán afectados y qué medidas se están tomando para proteger sus intereses.

Una reforma fiscal bien diseñada y ejecutada puede ser beneficiosa para el país, pero es esencial que se minimicen los impactos negativos en la población más vulnerable.

Por: Jerez Wisky / katleenh487@gmail.com

El Nacional

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