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¿Qué referencia existe para determinar los verdaderos restos del cacique Enriquillo?

¿Qué referencia existe para determinar los verdaderos restos del cacique Enriquillo?

Ha trascendido que el equipo que coordina la experimentada la arqueóloga dominicana Kathleen Martínez, ha encontrado más de diez osamentas en la iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, de Pueblo Viejo, de Azua.

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Para determinar los verdaderos restos del cacique Enriquillo es necesario realizarles una prueba de ADN y, para que este análisis sea concluyente, se requiere contrastarlo con algún familiar previamente identificado o con objetos personales del fallecido.

Se trata de un proceso que implica cotejo genético.

Cuando los científicos analizan un ADN, obtienen un perfil genético (una secuencia de marcadores). Sin una referencia, es como tener un número de teléfono en un papel sin un nombre al lado: sabes que el número existe, pero no sabes a quién pertenece. Según los especialistas, para identificar a una persona se necesita una de estas dos opciones: una muestra de referencia directa —ADN extraído de objetos personales del fallecido, como un cepillo de dientes, ropa usada o muestras médicas previas— o muestras de referencia familiar, es decir, ADN de padres, hijos o hermanos. Como se comparte gran parte de la carga genética con ellos, se puede determinar la identidad por parentesco.

Kathleen Martínez

Los técnicos que realizan excavaciones en las ruinas históricas de la Iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes, en Pueblo Viejo, Azua, bajo la Fundación Macarrulla y el organismo gubernamental PROPEEP, deben actuar con seriedad y responsabilidad en estas investigaciones. Ha trascendido que el equipo coordinado por la experimentada arqueóloga dominicana Kathleen Martínez ha encontrado más de diez osamentas, ya que la iglesia funcionó como centro de enterramiento activo durante el siglo XVI.

Asimismo, se informó que estos huesos están siendo sometidos a pruebas de isótopos (para determinar qué comía la persona y dónde creció), fenotipado genético (para confirmar si los restos corresponden a un nativo de la isla y no a un colono español) y Carbono-14, análisis que permite establecer la antigüedad de materiales orgánicos de hasta 50,000 años. Hasta donde se conoce, no existe una muestra de ADN de referencia de un familiar directo de Enriquillo para realizar la comparación.

De acuerdo con los estudios científicos, la herramienta más efectiva para establecer identidad en la actualidad es el análisis de ADN mitocondrial y nuclear extraído del hueso petroso, siempre validado mediante Carbono-14 para confirmar que los restos correspondan a la década de 1530 y no a entierros posteriores. El ADN nuclear y mitocondrial permite determinar quién era la persona, su origen y su relación genética con otros individuos. Ambos métodos son complementarios y ofrecen una profundidad de información biológica que el Carbono-14, por sí solo, no puede proporcionar.

Falso optimismo

Según la arqueóloga Martínez, un yacimiento como el existente en la iglesia de Las Mercedes puede convertirse en un sitio de interés turístico. Diversos sectores de Azua consideran que el proyecto abre una perspectiva real de crecimiento económico y social.

No obstante, sería un error generar falsas expectativas en la población azuana y en el país sin tener la certeza de que se podrá determinar con precisión cuáles son los restos de Enriquillo.

Los investigadores trabajan sobre la base de una carta enviada por la Real Audiencia al rey Carlos V en 1535, en la que se indica que Enriquillo murió como “buen cristiano” y pidió ser enterrado en la Iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes, en lo que hoy es Pueblo Viejo, Azua.

Sin embargo, existe una fuerte tradición oral y algunos investigadores sostienen que sus restos podrían encontrarse en Boyá, provincia de Monte Plata. Boyá fue el último reducto o reserva indígena establecida tras los acuerdos de paz con la Corona española. Muchos consideran que, por lógica histórica y liderazgo, debió ser enterrado allí junto a su pueblo.

Aunque se trata de un lugar de gran valor espiritual y cultural para la memoria del cacique, no existen documentos de la época tan sólidos como los que señalan a Azua. Identificar a Enriquillo representa un reto enorme, pues han transcurrido casi 500 años y los restos podrían estar altamente degradados. Además, como se ha explicado, no existe una muestra de ADN de referencia directa para cotejar.

En la arqueología moderna, ambos métodos se complementan: el Carbono-14 ubica los restos en el calendario histórico y el ADN les otorga identidad, parentesco y contexto biológico.