Francisco Alberto Caamaño, Hamlet Hermann Pérez, Alfredo Pérez Vargas, Claudio Caamaño Grullón, Ramón Euclides Holguín Marte, Juan Ramón Payero Ulloa, Toribio Peña Jáquez, Mario Nelson Galán Durán y Heberto Lalane José.
Este lunes 16 de febrero marca una de las efemérides más amargas y, quizás, uno de los acontecimientos más heroicos y olvidados de la historia dominicana, al cumplirse 53 años de la ejecución del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó a manos de las Fuerzas Armadas del país. Sin embargo, es un día poco recordado, sin actos oficiales de relevancia. Es un día cualquiera.
“Un día como hoy, 16 de febrero de 1973, asesinaron a Francisco Alberto Caamaño Deñó, prócer de la patria. El único coronel de América Latina que se atrevió a enfrentar a los norteamericanos defendiendo la soberanía nacional”, expresó indignada Fellita Caamaño.
“A ellos los capturaron 14 días después de haber desembarcado en playa Caracoles”, agregó la prima del coronel.

También afirmó: “Los militares decían que había muerto en un enfrentamiento, pero no fue así. Fueron capturados de sorpresa mientras descansaban después de comer. Posteriormente, Francis fue ejecutado junto a Heberto Lalane José y Alfredo Pérez Vargas, dos de los guerrilleros que le acompañaban”.
Puede leer: Por qué SDE es municipio con más monumentos históricos
“Hoy en día no sabemos dónde está su cadáver. Aunque fue llevado al Panteón Nacional, la placa dice ‘a la espera de sus restos’”, continuó.
Para la familiar del coronel, es penoso que ni la prensa mencione a Caamaño, a Rafael Fernández Domínguez ni a Juan Miguel Román Montes Arache, hombres que lucharon por el país.
“Hay una calle, la que era la avenida del Puerto, que lleva su nombre, pero ni siquiera lo mencionan, al igual que el sector Los Tres Brazos. Sé que en el pueblo tiene mucha simpatía”, dijo Fellita Caamaño.
Antecedentes
Francisco Alberto Caamaño Deñó, conocido como el “Coronel de Abril” o “Héroe de Abril”, desembarcó el viernes 2 de febrero de 1973 junto a nueve hombres en la bahía de Ocoa, cerca de playa Caracoles, al sureste de la provincia de Azua, a unos 140 kilómetros al sur de la capital.

El objetivo era crear un frente guerrillero para derrocar el gobierno del presidente Joaquín Balaguer.
A diferencia de otras fechas históricas, los días 2 y 16 de febrero pasan en la agenda nacional sin grandes actos de Estado. Tampoco ningún gobierno reciente ha asumido la figura de Caamaño como un referente de la ética política. Su nombre se menciona en discursos de campaña, pero su legado de honestidad y sacrificio no se enseña con profundidad en las escuelas.
En las aulas
Para la juventud actual, el nombre de Caamaño suele asociarse solo a una avenida, un busto o un parque descuidado. También hay una estatua al inicio de la calle El Conde. El sistema educativo ha fallado en transmitir la magnitud de su renuncia: un hombre que lo tenía todo y lo dejó por un ideal.
“La verdad, no recuerdo; creo que fue alguien que luchó contra Trujillo”, respondió de manera confusa un joven de 17 años, estudiante de sexto de secundaria, al ser consultado sobre quién fue Caamaño. Otros tres jóvenes ofrecieron respuestas similares, evidenciando desconocimiento.
La historia
El 2 de febrero de 1973, un grupo integrado por Caamaño Deñó, Heberto Lalane José, Mario Nelson Galán Durán, Juan Ramón Payero Ulloa, Ramón Holguín Marte, Alfredo Pérez Vargas, Toribio Peña Jáquez, Claudio Caamaño Grullón y Hamlet Hermann, armados con fusiles y pertrechos militares, desembarcaron en playa Caracoles a bordo del yate Black Jack con un único propósito.
La llegada del “Coronel de Abril”, aunque sacudió al país, no encontró el apoyo esperado. Las autoridades movilizaron horas después a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional, internándose por tierra y aire en la Cordillera Central y las lomas de Ocoa para perseguir a los guerrilleros.
Cronología
Tras el fin de la Guerra de Abril de 1965 y la firma del Acta de Reconciliación Nacional, la permanencia de Caamaño en el país se volvió insostenible, al considerarse una amenaza para la estabilidad del gobierno provisional de Héctor García Godoy. Se optó por una salida diplomática y fue designado agregado militar en la Embajada Dominicana en Londres.
En octubre de 1967, mientras se encontraba en Londres, Caamaño desapareció misteriosamente. Abandonó su cargo y, durante casi seis años, su paradero fue desconocido.
Posteriormente reapareció en Cuba, bajo el respaldo del gobierno de Fidel Castro, donde fundó los Comandos de la Resistencia y se preparó militar y políticamente para la guerra de guerrillas, convencido de que la única forma de liberar a la República Dominicana del gobierno de Joaquín Balaguer era mediante la lucha armada.
