Ni la presión de un estadio dividido ni los abucheos de su antigua fanaticada puede frenar el destino de grandeza de Juan Soto. En un escenario de tensión, el dominicano demostró una vez más que está hecho para brillar bajo cualquier circunstancia al conectar el jonrón número 250 de su carrera.
La jornada comenzó con una tormenta de emociones. Al agotar su primer turno al bate, el ambiente se inundó de una mezcla de aplausos y abucheos; los fanáticos de los Yankees se hicieron sentir en territorio de los Mets, dejando claro que para un sector del Bronx la herida de su partida sigue abierta.
Sin embargo, la noche también regaló un momento de puro respeto cuando Juan Soto y Aaron Judge se dieron un emotivo abrazo, demostrando que la hermandad de los excompañeros está por encima de las camisetas.
Soto no tardó en responder donde mejor lo sabe hacer y despachó un sólido cuadrangular su sexto de la presente temporada para silenciar los abucheos y hacer respetar su jerarquía.
Con este estacazo, se convierte en el jugador número 24 de MLB en alcanzar los 250 jonrones antes de cumplir los 28 años de edad.

