Juegos de azar



La necesidad incontrolable de jugar por encima de cualquier consecuencia negativa es una alteración del comportamiento humano, llamada ludopatía. En un país donde por cada escuela hay unas 150 bancas de apuesta, es frecuente encontrar personas y familias afectadas por esta enfermedad, que necesitan los servicios de personal especializado (psicólogos, psiquiatras); por lo regular inexistentes en la mayoría de los centros de atención del interior.

Según los especialistas, “el ludópata es como un drogodependiente” que necesita el juego y hace lo que sea por jugar, es decir, convierte el juego en una primera necesidad urgente”. Las causas pueden ser: genéticas; entorno familiar, problemas psicológicos; sin embargo el principal problema está en la estructura y la publicidad que crean en las personas, la expectativa de que el juego es un medio para resolver problemas económicos.

“Un jugador de números en bancas de lotería apuesta hasta RD$216 mil anuales”. Béisbol, basquetbol, loto, y palé son los principales juegos de azar. Desafortunadamente, cuando los jugadores ven que aciertan y obtienen dinero, sus impulsos aumentan y recurren permanentemente a los juegos.

Como consecuencia del abandono de la vida laboral y social, se producen problemas económicos y el ludópata recurre a la mentira para eludir responsabilidades. Por otro lado, el conjunto de problemas económicos, mentiras acumuladas, deterioro de las relaciones sociales y familiares y otras situaciones conflictivas que conlleva el juego pueden conducir a una depresión. A pesar de que la ludopatía está reconocida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud y por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), en nuestro país el juego está considerado como un acto socialmente aceptado y forma parte de la cotidianidad. Los riferos son considerados al mismo nivel de nuestros héroes nacionales.

Para resolver un problema de adicción, el tratamiento con fármacos se acompaña con psicoterapia individual. En el tratamiento al igual que en los adictos fármaco dependientes hay una implicación familiar. Para resolver un problema de adicción, ante todo el adicto debe reconocer el problema y querer resolverlo. El país se ha llenado de bancas de apuestas, que operan sin ninguna regulación y sin aportar nada al fisco, otras en tanto tienen como único objetivo el lavado de activos.