Cada incidente que demora el ya tedioso proceso por corrupción denominado “Medusa”, que tiene como principal imputado al exprocurador Jean Alain Rodríguez, aumenta la incertidumbre en la población sobre el desenlace del caso.
Los abogados del exmagistrado juegan su papel como defensores con los incidentes y recursos que elevan para ganar tiempo.
O para demostrar la inocencia de su defendido o la violación del debido proceso. Los que parecen atrapados en el vendaval de un proceso que lleva más de cuatro años son los jueces y el Ministerio Público. El curso que lleva el juicio genera muchas conjeturas.
En distintos círculos se relacionan los incidentes con una estrategia para que culmine el plazo que establecen las leyes para celebrar el juicio. Si no prospera el caso, en torno al cual se ha hecho tanto ruido, son muchos los que pensarán en un arreglo. Con Jean Alain son 18 los imputados en el supuesto desfalco al Estado por más de seis mil millones de pesos.
El juicio debió iniciarse en 2024, pero todavía trajina en los tribunales sobre la base de incidentes y recursos que determinan los sucesivos aplazamientos.
El proceso fue aplazado para el 28 de este mes hasta que se decida sobre un recurso interpuesto contra el auto de apertura a juicio de fondo de la imputada Altagracia Guillén.
Ella había sido excluida del expediente a través de un no ha lugar, pero tras la apelación del Ministerio Público fue enviada a juicio de fondo.

