Opinión

La guáyiga

La guáyiga

Estamos seguros que parte de estas recetas son de herencia indígena. Transmitidas a través de las etnias negras que estuvieron en contacto con estos durante el cimarronaje, sin embargo las técnicas fueron mejorando los productos y adicionando algunos elementos que como el azúcar, el anís y la grasa de cerdo, no estuvieron nunca al alcance de nuestros primeros pobladores. Se han mejorado sabores, eso nadie lo duda, pero por otra parte se han ido olvidando y perdiendo técnicas, que pudieran tratar de reintroduciéndose, ya que son alimentos sanos, que nos dan un sello especial, de tener algo que será difícil de encontrar en otras latitudes. A continuación ofrecemos dos recetas que se realizan con el producto elaborado de la guáyiga.

Chola. Se saca la harina de la guáyiga y se mezcla con leche de coco, se amasa bien y si es necesario aflojarla, le echan un poco de agua, se sala al gusto.

Cuando se considera lista, se le echa un poco de levadura, anís y una mínima cantidad de almidón de yuca.
Se vuelve a amasar y se van formando surullitos bien largos, los cuales se ponen con cuidado en un caldero y se tapan con una tapa metálica.

Se llevan al anafe y se les pone candela por encima y candela por abajo.

Tortilla o hojaldres. La tortilla era uno de los “dulce de horno”, como se les llamaba entonces. Era muy buscado por la muchachería que gozaba comiéndolas y apostando quien podría comerlas más rápido por la sequedad que producía en la garganta, dada su consistencia polvorienta.

El Nacional

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